El encuentro arrancó con un rol protagónico por parte de Flamengo ante un Olimpia que, consciente de la calidad del rival, se limitó a ceder la iniciativa. La estrategia franjeada apostaba a lastimar con transiciones rápidas o provocando el error en el fondo brasileño. Mediante esta segunda vía, el Decano logró inquietar en los primeros compases tras capturar un rechazo corto del portero Agustín Rossi; Richard Sánchez interceptó el balón y, ante el arco desguarnecido, sacó un derechazo que pasó rozando el poste derecho.
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La propuesta dio frutos minutos después a través de una gran acción colectiva gestada desde la retaguardia con juego rasante. El Franjeado inauguró el marcador en una jugada que tuvo su momento clave en el círculo central: Juan Fernando Alfaro filtró un pase que quebró líneas hacia Eduardo Delmás, dejando un panorama de tres contra dos. El juvenil, desde la frontal del área, habilitó por derecha a Romeo Benítez, quien sacó un potente derechazo desviado por Rossi. Atento al rebote, el propio Delmás acompañó la jugada y desde el punto penal depositó el esférico al fondo de la red.

Flamengo transmitía la sensación de estar retomando el ritmo de competencia, mostrándose todavía lejano a la dinámica habitual del campeón de la Copa Libertadores. Tal es así que tardó hasta la media hora para inquietar la portería franjeada. Sin embargo, la paridad llegó tras un derechazo desde una posición cerrada por parte de Pedro; Gastón Olveira intentó manotear abajo, pero el esférico se le terminó escurriendo por debajo del cuerpo.

El impacto del empate descolocó a Olimpia y, apenas tres minutos después, Lorran recibió una descarga de Samuel Lino desde la banda derecha. El futbolista brasileño sacó un remate que fue directo a la posición de Olveira, quien puso flojas las palmas de las manos, permitiendo que la pelota se fuera a parar al fondo de la red. Tras estos sucesivos contratiempos en la portería, Olimpia buscó reaccionar con un derechazo de Richard Sánchez que se desvió en el trayecto y se perdió a centímetros del larguero de Agustín Rossi.

Cuando la primera mitad ingresaba al tiempo de adición, Flamengo estiró la diferencia gracias a su jerarquía individual. Bruno Henrique recibió recostado por la izquierda y, perfilado para el tiro, sacó un derechazo muy lejano que se clavó de forma espectacular en el ángulo superior derecho de Gastón Olveira, cuya estirada terminó siendo estéril.

En la complementaria, Olimpia logró reducir la diferencia en el marcador gracias a un grosero error defensivo de Flamengo. La acción del descuento tuvo su origen en una incursión ofensiva de Alan Rodríguez por la banda izquierda; el lateral mandó un centro hacia el segundo poste que el delantero Everton en función defensiva, intentó dormir con el pecho para su portero Agustín Rossi, pero no hizo otra cosa que servirle el balón a Fernando Cardozo, quien leyó a la perfección la intención del rival, anticipó la jugada y castigó con el gol que puso al Decano a tiro de empate.

Pero Flamengo no permitió la reacción franjeada y, apenas unos minutos después, volvió a estirar la diferencia con una obra de arte colectiva en ofensiva. La jugada se gestó con un pase quirúrgico al espacio para Samuel Lino, quien llegó a línea de fondo y metió el centro atrás; en una genialidad de lectura táctica, Pedro dejó pasar el esférico entre sus piernas sin tocarlo, desarmando por completo a la zaga y dejando el panorama limpio para Luiz Araújo, quien definió a contrapierna de todos para colocar la pelota contra el costado derecho de un Gastón Olveira que nada pudo hacer ante la jerarquía del “Mengão”.

Pasada la hora de juego, el partido empezó a desvirtuarse debido a las masivas variantes realizadas por ambos entrenadores, lo que llevó el trámite por momentos al terreno de la fricción y la pierna fuerte. Si bien es evidente que los futbolistas están saliendo del duro trabajo de la pretemporada, más allá del resultado final, Olimpia dejó una imagen positiva y mostró buen semblante al intentar animarse a jugar de igual a igual ante una de las máximas potencias del continente; un examen de altísimo nivel que sirve para tomar nota de que los errores individuales se pagan caro ante rivales de este calibre, lecciones claves para el gran objetivo franjeado de ir en busca de la Copa Sudamericana.

