En una jornada marcada por un inusitado despliegue de fervor nacionalista en la Cámara de Senadores, la legisladora Esperanza Martínez salió al paso de lo que calificó como una puesta en escena política.
Con una postura crítica, la senadora cuestionó la prioridad de sus colegas, quienes dedicaron largas horas de debate a lanzar ataques contra figuras y organismos internacionales como Kylian Mbappé, Emmanuel Macron, la FIFA, la ONU y Gianni Infantino, en defensa de la imagen de la Selección Paraguaya.
Para Martínez, este “aura patriótica” no es más que una cortina de humo. “¿Será que nuestros atletas esperan o necesitan de esta apasionada defensa de los colegas senadores?”, se preguntó la legisladora, contrastando el ruido mediático con las necesidades urgentes que atraviesa el país.
El cuestionamiento central de Martínez apunta a la doble moral de la bancada cartista.
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Según la senadora, existe una desconexión total entre los discursos diseñados para ganar likes en redes sociales y la agenda legislativa real.
“Preferiría que ningún paraguayo tenga que vender sus cosas para pagar el tratamiento médico de un hijo, en vez de tantos discursos para redes sociales en los que tratan de colgarse del logro de estos muchachos”, sentenció, poniendo el foco en el drama de la salud pública.
Martínez denunció que, tras el extenso show patriótico, la sesión continuó con la aprobación, de manera apresurada (py’ae py’ae), de proyectos de ley que comprometen el futuro financiero del país.
Entre ellos, destaca un nuevo endeudamiento que, inevitablemente, será trasladado a los bolsillos de todos los contribuyentes paraguayos.
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“¿Finalmente, dónde está el patriotismo?”, remató la senadora, dejando en el aire una pregunta que resuena en un electorado cada vez más cansado de la brecha entre el discurso heroico en el Congreso y la realidad de la impunidad y la corrupción que, según Martínez, siguen siendo las verdaderas tareas pendientes de la clase política.