El abogado laboralista y exviceministro del Trabajo Raúl Mongelós salió al paso del discurso brindado por el presidente de la República, Santiago Peña, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el que sostuvo que el desempleo bajó, que la pobreza se redujo y que el empleo digno aumentó. Mongelós realizó estas declaraciones a través de Radio Alón, órgano oficial del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA).
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Para Mongelós, extitular de IPS (2013), el mandatario tiene “un problema cognitivo”, lo que le otorga una mala “interpretación de la realidad” y lo lleva a formular aseveraciones equivocadas que generan gran confusión. Sostuvo que, en materia laboral y económica, el jefe de Estado “parece que vive en otro país”.
En ese sentido, Mongelos remarcó que Paraguay continúa figurando entre los países más atrasados del Cono Sur y con los índices de informalidad más elevados. Precisó que la informalidad abarca a quienes trabajan más de ocho horas, perciben menos del salario mínimo y no se encuentran inscriptos en la seguridad social, franja que alcanzaría el 43%.
“¿Qué quiere decir esto? casi la mitad de la población económicamente activa, la gente que puede trabajar, que tiene más de 18 años y está apta para trabajar, está en esta situación de informalidad”, sentenció.
Efecto derrame e institucionalidad
El exfuncionario afirmó que, si bien coincide con los economistas en que la nación no afronta un problema macroeconómico, este escenario beneficia únicamente a unos pocos. “En otras palabras, el flujo económico no permea hacia las capas más protegidas y más vulnerables. Es más, va aumentando”, dijo.
Asimismo, desmintió el precepto de que la bonanza económica de un país favorezca automáticamente a toda la ciudadanía. “Esto no es así. Para eso debe existir leyes sociales y deben existir una política de una distribución más equitativa de la economía”, agregó.
Mongelos advirtió que, sin el fortalecimiento institucional ni la reducción de los índices de corrupción estatal, no puede hablarse de Estado de derecho. Calificó de débil la estructura institucional e indicó que esta fragilidad espanta la llegada de inversiones extranjeras de calidad que generen puestos de trabajo dignos.
Precarización laboral
Por otra parte, acusó a la Dirección Nacional de Estadísticas y Censos de engañar a la ciudadanía al reportar un supuesto incremento del empleo formal. Recordó que el Gobierno promovió la reducción del salario mínimo a través de la Ley de Mipymes, desprotegiendo a la fuerza laboral bajo el argumento de formalizar al sector. “Pero la realidad es que están formalizadas dentro de un marco jurídico precarizado”, aseveró.
“Utilizan este tipo de estrategias para tratar de tener algún tipo de crédito a nivel internacional y para este tipo de discurso, pero la realidad es que en el país no se siente mejoría, no se siente que haya fluidez de dinero, no se siente que haya más creación de trabajo, y la idea es que todos vivamos bien, no solamente algunos, y eso es lo que está ocurriendo”, finalizó.