El concejal reelecto Álvaro Grau, el más votado de la oposición, analizó el resultado de las elecciones municipales que dieron la intendencia de Asunción a Soledad Núñez. Para él, el triunfo demuestra que ni el dinero ni la “máquina de votación” pudieron contra un electorado decidido a cambiar.
Grau dijo haber obtenido más de 13.500 votos. Según su propia afirmación, es el mayor caudal para un concejal opositor en la historia del país. Atribuyó el resultado al trabajo de su equipo y a años de resistencia desde la Junta Municipal, y agradeció a voluntarios, comunicadores, familia y a la prensa, a la que calificó de “compañera de causa”.
Lea más: “Ganó la gente que no se vende”, celebra Sole Núñez, virtual intendenta de Asunción
Una intendencia opositora frente a una Junta de mayoría colorada
Consultado sobre el escenario que se repite, con una sólida mayoría colorada en la Junta e intendencia opositora con apoyo minoritario, Grau sostuvo que sí se puede gobernar. Recordó que ya hubo intendentes que lo hicieron en condiciones similares.
Pidió un “esfuerzo común” para impulsar los cambios que necesita la capital. Dijo que el Ejecutivo municipal deberá ser el actor principal en la reestructuración de la Municipalidad.
El concejal también marcó su postura sobre el rol del cuerpo legislativo. Afirmó que la Junta no está para “pasar papeles” ni para un papel testimonial, y que lo demostró en su gestión anterior.
Lea más: TREP: Sole Núñez, la virtual ganadora de la Intendencia de Asunción
Obras, saneamiento y apertura de “tantos años de oscurantismo”
Grau habló de un “desafío tremendo”: reconstruir Asunción y devolver a los vecinos la confianza en la gestión. Entre las prioridades citó sanear las finanzas municipales, llevar obras, limpieza y reparar calles y veredas.
Planteó además abrir las puertas de la transparencia para que se pueda investigar lo ocurrido durante “tantos años de oscurantismo”. Habló de “un sistema que se montó” en la Municipalidad, aunque no dio nombres ni detalles.
Cerró diciendo que la victoria es “de la gente” y que la oposición cosechó lo sembrado durante años.