Domingo pasado y hoy tratamos el capítulo 10 de Mateo, conocido como el “Discurso del envío”, recalcando que todos los bautizados son enviados como misioneros.
En este domingo, y en el siguiente, escuchamos Mateo 10, que contiene el “Discurso del envío misionero”, pues todos los cristianos son enviados por Cristo para construir un mundo mejor: hay que desinstalarse y ponerse en camino con perseverancia.
Celebramos la solemnidad del Santísimo Cuerpo y la Preciosísima Sangre de Cristo, instituida por el papa Urbano IV en el año 1264, con el fin de tributar a la Eucaristía un culto público y solemne de adoración, amor y gratitud.
Esta liturgia presenta una singular riqueza, pues celebramos la Ascensión de Jesús al cielo y la “Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales”, cuyo tema, establecido por el papa León XIV, es: “Custodiar voces y rostros humanos”.