31 de mayo de 2026
En un país donde el narcotráfico ha penetrado hasta las raíces mismas del poder político, las declaraciones del presidente Santiago Peña sobre la condena del exsenador colorado Erico Galeano no solo decepcionan: hieren de muerte la credibilidad institucional y la visión de un Paraguay que aspira a ser serio, moderno y libre de la podredumbre del crimen organizado. Galeano, figura emblemática del cartismo, fue condenado a 13 años de prisión por lavado de dinero y asociación criminal en el marco de la Operación A Ultranza Py. La sentencia fue ratificada y un tribunal ordenó su prisión en el ex-Tacumbú. Cuando la prensa le consultó su opinión sobre estos hechos, el Presidente no condenó la infiltración del narcotráfico en las filas de su propio partido. No mencionó el daño irreparable que la narcopolítica causa a la imagen del Paraguay. Todo lo contrario, el mandatario optó por el viejo y cómodo discurso del “revanchismo”: “La Justicia no mide con la misma vara”.


El obispo del Chaco, monseñor Gabriel Escobar, lamentó que la justicia esté manejada por la narcopolítica y manifestó que el pueblo ha perdido totalmente la confianza en sus autoridades. Al mismo tiempo, dijo que la ciudadanía se está despertando y celebró las próximas manifestaciones anunciadas.

El diputado Raúl Benítez (Independiente) manifestó que la realidad supera el “país imaginario” que muestran los anuncios en videos y el marketing barato en las redes sociales del Presidente Santiago Peña. Indicó que el mandatario tiene una agenda “pro muerte” y que el crimen organizado y la corrupción ya hizo metástasis en todas las instituciones del Estado.
El CM, la institución que debe garantizar la elección de los más idóneos postulantes a jueces, fiscales y defensores públicos para fortalecer el sistema de justicia, también está devastado por la injerencia del poder político, la corrupción y la narcopolítica. Así como han utilizado al JEM para coaccionar al Poder Judicial y salvar a los “amigos” o castigar a los “enemigos” a través de los procesos de enjuiciamiento, los miembros del CM dan muestras de elegir ternas para jueces y fiscales “a medida” de las necesidades. Un claro ejemplo de esta situación es el manejo que tiene actualmente el representante de la Cámara de Senadores, Édgar López (PLRA, cartista), exgobernador de Concepción, quien fue escrachado meses atrás por hechos de nepotismo. Ahora podría también tener en su haber un posible conflicto de intereses como miembro del CM, ya que es hermano de Nelson López, abogado de procesados en el caso conocido como “A Ultranza Py”, cuyo fiscal investigador es Deny Yoon Pak. Justamente este abogado denunció recientemente a dicho fiscal ante el JEM, y quien debe entrevistarlo es precisamente su hermano Édgar López.

El diputado Adrián “Billy” Vaesken señaló que el silencio del presidente Santiago Peña en torno a los chats filtrados de Lalo Gómez es el de un cómplice. Indicó que el mandatario demuestra estar al servicio de la mafia y que -a pesar de sus intentos de distraer a la ciudadanía con pan y circo- esto no se va a dar.