27 de junio de 2026
En el área metropolitana de Asunción, el transporte público de pasajeros es una desgracia recurrente, protagonizada por unos “empresarios” adictos al chantaje y un Viceministerio que incumple sus compromisos. La nueva pugna desatada, que puede volver a afectar a los indefensos usuarios con las consabidas “reguladas” ilícitas o hasta con un paro como el de marzo último, tiene que ver con el impago de unos cuatro millones de dólares correspondientes a los subsidios de abril, según el sector transportista. Por ahora, la tan mentada reforma del sector solo existe sobre el papel. Los usuarios no deben seguir soportando las consecuencias de los desaciertos o fechorías del Viceministerio y de los “empresarios”. Ya no deben seguir siendo víctimas de un sistema fallido, por culpa de quienes, como es obvio, no se ven forzados a recurrir a buses repletos y deteriorados.

La Municipalidad de Asunción anunció el inminente regreso de la Línea 16-2 del transporte público. Volvería a operar desde de la próxima semana, con un itinerario enfocado inicialmente en la zona de Campo Grande, ante la alta demanda de usuarios.

Un nuevo calvario tuvieron que soportar los usuarios del transporte público ante una nueva “regulada” dispuesta tras discrepancias entre el Viceministerio del Transporte y empresarios del ramo, a causa la propuesta de mantener la tarifa técnica del pasaje durante unos meses.

Después de años de diagnósticos reiterados y soluciones parciales, el país cuenta finalmente con un nuevo marco legal para reorganizar un sistema clave para la vida cotidiana de más de 400.000 personas. El 7 de enero del 2026 se promulgó la Ley N° 7617/26 de reforma del transporte público, pero el desafío empieza ahora, resalta un estudio de Horizonte Positivo.

En diciembre pasado, la Dirección Nacional de Migraciones, a cargo de Jorge Kronawetter, adjudicó un contrato de US$ 22.011.796 a la empresa estadounidense Seguriport Limited Liability Company (LLC). El millonario llamado, que busca implementar un sistema tecnológico de control y vigilancia en aeropuertos y fronteras, se hizo con gran sigilo y por vía de excepción bajo la excusa de “seguridad nacional”.

Ante el alto movimiento de pasajeros por las fiestas de Navidad y Año Nuevo, la Dinatran intensificó los controles en la Estación de Buses de Asunción y en rutas del país. Aseguran que las tarifas deben ajustarse al decreto vigente y alientan a los usuarios a denunciar cualquier irregularidad.