Cómo elegir una carrera universitaria en tiempos de Inteligencia Artificial (IA)

Concepto de elegir carrera universitaria.Shutterstock

En un mundo laboral en constante cambio y automatización, la elección de carrera se enfrenta a nuevos desafíos. La psicóloga Romina Halbwirth destaca la importancia de una decisión vocacional que integre la inteligencia artificial, pero sin sustituir la experiencia humana.

En la era de los algoritmos, una decisión que sigue siendo humana

Tests online, algoritmos que sugieren carreras y profesiones que aparecen y desaparecen: en plena revolución tecnológica, elegir una carrera mirando solo una “lista de títulos” ya no alcanza. En este contexto, la inteligencia artificial (IA) se volvió parte de la conversación cotidiana y está presente en buscadores, chatbots, plataformas educativas y simuladores de CV, con la promesa de que “todo” puede resolverse a un clic, se lee en Elle, del Diario Clarín.

Frente a este escenario suelen aparecer dos posiciones opuestas —y problemáticas—: idealizar la IA como si tuviera la respuesta correcta o rechazarla como si fuera enemiga de una elección auténtica.

La propuesta planteada es evitar ambos extremos: la IA puede ser una herramienta poderosa, pero la decisión vocacional continúa siendo profundamente humana.

La psicóloga Romina Halbwirth señala claves para encarar la elección en un momento marcado por automatización, cambios de roles y transformaciones en las formas de trabajo.

Cambios de paradigma: ya no alcanza con preguntar “¿qué vas a estudiar?”

En el mundo actual, la pregunta tradicional “¿qué vas a estudiar?” queda chica. En su lugar, conviene sumar otras que conecten el estudio con el trabajo real y con un mercado en movimiento:

  • ¿Qué tareas concretas hace alguien en ese campo?
  • ¿Cuánto de ese trabajo podría automatizarse?
  • ¿Qué partes requieren necesariamente presencia humana?
  • ¿Qué formas de trabajo existen (remoto, freelance, por proyectos)?

En un mundo donde los trabajos se automatizan, surgen roles híbridos y la formación nunca se detiene, “elegir una carrera solo con un folleto universitario es como planear un viaje mirando únicamente el nombre del país”.

Cambiar el foco: pensar qué problemas te gustaría resolver

La orientación vocacional 3.0 plantea un giro: en lugar de buscar primero un título, propone preguntarse qué temas interpelan y en qué situaciones una persona siente que podría aportar algo valioso.

En ese camino, la IA puede ser útil para investigar áreas, tendencias o combinaciones de disciplinas. Pero, incluso con esas herramientas, la pregunta central se mantiene personal: “¿Dónde me imagino aportando algo que tenga sentido para mí y para los demás?”.

Una brújula entre tantos algoritmos: el “Llamadón”

Cuando todo se acelera, crece la tentación de tercerizar la elección en un test o en un algoritmo. El planteo es que ninguna herramienta puede reemplazar la experiencia subjetiva: ningún programa sabe lo que se siente ser cada persona.

En ese marco, Romina Halbwirth propone pensar el “Llamadón”, entendido como una combinación de dos dimensiones:

  • Llama: el entusiasmo genuino por ciertas formas de estar y actuar en el mundo.
  • Don: las habilidades que aparecen con naturalidad, como analizar, acompañar, diseñar, explicar, organizar o crear.

La idea es que el Llamadón surge cuando esa llama y ese don se ponen al servicio de algo con sentido dentro del propio proyecto de vida.

Errores frecuentes al usar internet para elegir carrera

  1. Buscar “la carrera perfecta” en Google. No hay una respuesta única: hay caminos posibles.
  2. Tomar un test online como diagnóstico final. Sirven como guía, no como veredicto.
  3. Mirar solo sueldos o salida laboral. Importa, pero no define todo.
  4. Compararte con lo que ves en redes. Son versiones editadas, no la historia completa.
  5. Postergar la decisión por falta de info. La claridad no aparece sola: se construye haciendo.

Hoy la orientación vocacional combina tecnología, inteligencia artificial y trabajo personal. La IA amplía opciones, pero la decisión nace de un cruce más profundo: lo que te interesa, lo que sabés hacer y lo que estás dispuesto a explorar.

Fuente: Elle, Clarín

Lo
más leído
del día