Caja Fiscal: Cuestionan que no se hayan tomado medidas a tiempo

Dr. Julio Fernández, economista de la UIP, en el panel debate de la CERNECO

El economista Julio Fernández comparó los casos de reformas de países vecinos para ejemplificar que nuestro país debió realizar una reforma de la Caja Fiscal muchos años antes de llegar al déficit actual, que apeligra la gobernabilidad de futuras administraciones si no se contiene la “sangría”.

En el panel debate sobre la Caja Fiscal y su situación actual, organizado por la Centro de Regulación, Normas y Estudios de la Comunicación (Cerneco), economistas concordaron que el Paraguay debió haber realizado una reforma integral hace ya bastante tiempo, y que el déficit actual que amenaza con hacer “ingobernable” al país era una problemática previsible.

Uno de los panelistas fue Julio Fernandez, jefe senior del Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), quien comparó los casos de otros países de Latinoamérica, que aplicaron ya desde la década de 1990 para adelante “reformas clave” que les permitieron estar “en una situación muy distinta” económicamente.

Subrayó que todos estos cambios tuvieron costos políticos y fiscales, pero “hubo el coraje de tomar esas decisiones”, a diferencia de nuestro país.

Sobre ello, lamentó esa especie de “procrastinación” a la hora de tomar medidas, sin la cualidad de mirar al futuro a la hora de hacer políticas públicas.

¿Cómo les fue a otros países de la región?

Fernández destacó casos como el de Bolivia y El Salvador, quienes integraron modelos de capitalización en 1997 y 1998 respectivamente, y hoy cuentan con ahorros de más del 50% del PIB, es decir, US$ 23.000 millones para el país vecino del norte y US$ 13.000 millones para los salvadoreños, de quienes resaltó que fue una reforma estructural temprana.

Julio Fernández, economista de la UIP, durante el panel debate de la Cerneco sobre la reforma de la Caja Fiscal.

Paralelamente, el ejemplo más sonado en el debate fue el caso de Chile, que realizó su reforma en el año 1981, aplicando la capitalización más el pilar solidario.

“Chile tiene el casi el 76% del PIB en ahorro. Es decir, tiene US$ 210.000 millones para usarlo durante cuarenta años, para financiar obras públicas, para prestar, para crecer. Tomó una medida hace décadas atrás y resulta que hoy tiene ese monto. Fueron 40 años de acumulación en un mercado financiero profundo”, comentó Fernández.

En contraste, el economista lamentó que nuestro país cuente con números negativos, además del sistema del IPS que, en sus cálculos, cuenta con US$ 2000 millones de activos, lo que representa menos del 4% del PIB.

“Eso es así porque no tomamos decisiones a tiempo”, resignó.

Es necesaria una solución de fondo

El economista afirmó que la reforma actual planteada por el Gobierno no es una solución de fondo, pero es “la más razonable” dado el contexto político y las dificultades existentes.

Sin embargo, enfatizó que el sistema necesita cambios profundos, y que por cada día que pasa, el costo de esa “procrastinación” es mucho más alto.

Al respecto, lamentó que el país sea uno de los más rezagados del planeta en hacer reformas, y que por razones políticas de corto plazo estemos sosteniendo un sistema inviable económicamente.

“Esta postergación que se dio en el tratamiento (de la reforma) fue básicamente por temor a perder elecciones, por temor a perder votos, pero si no se toman medidas… Yo no quisiera ser gobernante en un momento en que la situación esté de manera mucho más crítica”, expresó Fernández en el cierre de su ponencia.

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