Luego de que Eddie Jara haya intentado forzar una nueva licitación a comienzos de este año, por más de US$ 20 millones, para “terminar” el tren de molienda de caña de azúcar de su alcoholera de Mauricio José Troche —pese a que gran parte de la obra y de los equipos ya habrían sido ejecutados en un contrato anterior—, una medida cautelar frenó el proceso. El llamado, que además arrastraba denuncias de sobrefacturación, quedó suspendido.
Esto ocurrió luego de que la empresa Estructura Ingeniería S.A. (EISA), propiedad de Alberto Palumbo, recurriera al Tribunal de Cuentas en lo Contencioso Administrativo de la capital para frenar la rescisión de su contrato, decisión que había sido tomada por Jara en octubre del año pasado.
Las obras del tren de molienda ya habían sido adjudicadas en diciembre de 2021 a EISA, durante la administración de Denis Lichi (ANR) —actual gobernador de Cordillera— por G. 195.299 millones. Sin embargo, la empresa no logró terminar la planta en el plazo previsto, pese a haber percibido un anticipo de G. 41.815 millones, por lo que la obra terminó convirtiéndose en otro “elefante blanco” de la estatal en Troche.
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Tras un avenimiento ante la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), en julio de 2023, se subcontrató a la firma Ocho A, vinculada al empresario y actual senador Luis Pettengill, para finalizar los trabajos. No obstante, la administración de Jara suspendió las obras apenas asumió el cargo y posteriormente, en octubre del año pasado, resolvió rescindir el contrato.
Ante esta situación, la empresa acudió al Tribunal de Cuentas, Primera Sala, y los magistrados Stella Maris Arminda Zárate González, Gonzalo Esteban Sosa Nicoli y César Emilio Diesel Marín, hicieron lugar a una medida cautelar que dejó sin efecto la rescisión del contrato y retrotrajo la situación al estado de suspensión.
Con esta decisión judicial, el contrato con EISA de nuevo está vigente —aunque suspendido— y, al mismo tiempo, paraliza la nueva licitación impulsada por Jara para la misma obra.
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Nuevo titular de Petropar habla de destrabar la medida
El presidente interino de Petropar, William Wilka, señaló esta mañana que autoridades del Gobierno se trasladaron ayer hasta la planta de Troche para explicar la situación a los cañeros, quienes vienen reclamando la finalización del nuevo tren de molienda.
Añadió que la licitación que lanzó la estatal en febrero fue frenada por la medida cautelar dictada por el Tribunal de Cuentas. “Estamos haciendo todas las gestiones para ver si hay forma de destrabar esa medida cautelar y volver a lanzar el proceso”, afirmó, dando a entender que insistirán para avanzar con las obras con otra licitación y no con EISA.
Wilka aseguró además que Petropar garantizará la recepción del 100% de la caña de azúcar de los productores censados, así como el pago inmediato a los cañeros. En caso de que la estatal no pueda moler toda la producción, explicó que derivarán la materia prima hacía a otros ingenios, como ocurrió durante la zafra 2025.
No obstante, reconoció que los productores siguen insistiendo en la necesidad de contar con el nuevo tren de molienda. “Creemos que es válido también el reclamo de los cañicultores, pero tenemos que ser responsables, porque esto está hoy parado y judicializado. Tenemos que ver cómo lo acabamos", manifestó.
EISA insiste en culminar la obra
Desde la empresa EISA, su vocero, el ingeniero Óscar Vera, señaló que la medida cautelar dejó sin efecto la rescisión del contrato y que, por lo tanto, la licitación impulsada por Petropar quedó suspendida.
“Hoy el contrato está vivo, pero suspendido. Lo que corresponde es levantar esa suspensión y que podamos avanzar”, explicó.
Vera indicó que la empresa se mantiene abierta al diálogo con la nueva administración de Petropar y reiteró que la intención de la firma es terminar la obra adjudicada en 2021.
Asimismo, aseguró que los equipos del tren de molienda siguen instalados en el predio de la planta y que inclusive se realizó un relevamiento técnico junto con la consultora contratada por Petropar.
Según el vocero, ese informe —que habría evaluado el estado de los equipos— nunca fue publicado oficialmente, pese a que la estatal lo habría utilizado como argumento para rescindir el contrato.
“Todo el mundo dice que está mal, pero nadie muestra ningún documento que respalde eso”, afirmó.
Mientras la disputa continuará en la Justicia, el proyecto del nuevo tren de molienda de Troche —para aumentar la capacidad de procesamiento de caña de azúcar de Petropar— sigue inconcluso tras más de cuatro años y de millones de dinero público gastados. Esto mientras aumenta la tensión con los cañeros que están en pie de guerra para exigir la nueva fábrica de alcohol.