En un alarde de ironía institucional, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) utilizó sus redes sociales este 26 de abril para felicitar a los comunicadores, afirmando que su labor es fundamental para la “consolidación de la democracia, la transparencia y la promoción de los más elementales valores republicanos”.
Sin embargo, este discurso choca frontalmente con la Circular SGP N.º 03/2026, firmada el 10 de febreroúltimo, que impone una “ley del silencio” a todos sus trabajadores. El documento interno prohíbe taxativamente a cualquier funcionario brindar entrevistas o información técnica sin autorización previa, con el argumento de evitar la “generación de alarmas innecesarias en la opinión pública”.
El cerco informativo no se limita a las circulares burocráticas, que mutó en un eficiente “bozal digital”. El grupo de Whatsapp denominado “Comunicación EBY”, creado el 22 de noviembre de 2018 como un espacio de nexo entre periodistas y la entidad, fue desnaturalizado por la actual administración.
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Hasta diciembre de 2025, los trabajadores de prensa podían utilizar esta vía para realizar consultas, verificar datos o solicitar información oficial, actualmente el grupo se encuentra configurado para que solo los administradores envíen mensajes.
De esta manera, el canal que debía servir para la fluidez informativa se convirtió en una pizarra de anuncios unidireccionales, manejada exclusivamente por el equipo de Comunicación de la EBY, eliminando cualquier posibilidad de repregunta o cuestionamiento por parte de los cronistas que cubren el área.
Los guardianes del silencio y sus salarios de privilegio
El responsable de estampar su firma en el bozal informativo es el secretario general de la EBY, el exdiputado colorado Mario Cáceres, cuya lealtad al hermetismo institucional le vale una remuneración total de G. 74.692.406 por mes. Su salario más sus bonificaciones suman dicho monto, según la planilla de funcionarios del mes de marzo, que el diario Última Hora publicó tras desencriptarla.
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Los datos de las remuneraciones de los funcionarios de la EBY hace años fueron bloqueados digitalmente por la binacional en su intento por los ocultar altísimos salarios y bonificaciones que perciben sus empleados, y que escandalosamente superan incluso a lo que gana el presidente de la República, Santiago Peña.
Pero Cáceres no está solo en esta tarea de filtrar la realidad; cuenta con el respaldo de una costosa estructura liderada por Carlos Eduardo Bado Fretes, quien percibe G. 46.841.770 mensuales, y la jefa de prensa, Nancy Espínola Núñez. Según la investigación de ÚH, el salario más las jugosas bonificaciones de Espínola ascienden a G. 39.060.629, superando incluso los G. 37.908.800 que percibe el mandatario Santiago Peña.
Ilegal e indecente medida de Yacyretá
Este esquema de censura interna y externa ha sido duramente cuestionado por gremios de periodistas. Para Magdalena Riveros, de la Sociedad de Comunicadores del Paraguay, la circular de Cáceres es un “decálogo para el oscurantismo informativo”.
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Desde el Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP), su secretario general, Santiago Ortiz, calificó la medida como un retroceso que colisiona con los estándares internacionales de acceso a la información pública.
Por su parte, el abogado Ezequiel Santagada advierte que la medida viola la Ley 5282 de Acceso a la Información Pública, señalando que “toda la documentación que genera la EBY está alcanzada por la definición de información pública”. Mientras tanto, la EBY sigue celebrando a los periodistas de palabra, mientras clausura sus chats y los amordaza de hecho.
Asimismo, para el expresidente de la ANDE, Ing. Pedro Ferreira, la actitud de la cúpula paraguaya carece de un “mínimo de decencia”, considerando que los funcionarios de la binacional —técnicos y administrativos— perciben sus haberes gracias a lo que la estatal eléctrica factura a cada usuario paraguayo.
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Yacyretá, la caja negra
La opacidad de la binacional oculta un festín de dinero público en el que al menos 92 funcionarios perciben salarios superiores al del titular del Ejecutivo. Solo en el mes de marzo, la EBY despilfarró G. 4.305 millones en concepto de bonificaciones, una suma que supera los US$ 684.000 y que se entrega de forma discrecional al margen de los sueldos base.
El director paraguayo, Luis Benítez, encabeza la lista de privilegiados con un ingreso total de G. 136.969.485 en marzo. Y le siguen los consejeros Fernando Alberto Estanis Ayala González (miembro de la Junta de Gobierno de la ANR), Germán Alfredo Gneiting Dichtiar (ex intendente colorado de Carmen del Paraná), Miguel María Olmedo Leites (miembro de la Junta de Gobierno de la ANR), Michel Patricio Flores Fernández (ex intendente colorado de Villa Florida), y el representante de la Cancillería ante la EBY, Mario Martín Arévalo Fernández (ex senador colorado), con remuneraciones que llegan a los G. 112.959.720.