El violento temporal que ingresó al territorio nacional en la tarde y noche de ayer dejó a su paso varios daños en la infraestructura eléctrica. Con ráfagas de viento que alcanzaron los 70 kilómetros por hora en zonas como Pilar y un brusco descenso de temperatura, el sistema de distribución de la ANDE colapsó parcialmente, afectando a decenas de miles de usuarios en todo el país.
En la Región Metropolitana, la ANDE informó que el temporal, registrado entre las 18:48 y las 21:40, sacó del servicio a 46 alimentadores de 23.000 voltios, afectando a 21 Centros de Distribución. Ante la magnitud de los daños, la empresa eléctrica se vio obligada a activar el Código Amarillo de Emergencia, desplegando 20 cuadrillas adicionales con la intención de normalizar el suministro, que hasta el último reporte oficial -publicado después las 8:00 en sus redes sociales- se encontraba restablecido en un 94%.
En Pilar, el viento derribó murallas y árboles, mientras que la temperatura cayó de 30 a 22 grados en menos de media hora. En la Región Sur (Itapúa, Misiones y Ñeembucú) reportó la afectación de 84 alimentadores, los cuales, según la estatal, ya fueron repuestos en su totalidad mediante el trabajo de 51 cuadrillas.
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El panorama en las calles de Asunción y alrededores era de árboles caídos sobre la calle Herrera y en las cercanías de la avenida Eusebio Ayala, que no solo bloqueaban el tránsito, sino que mantuvieron cables sueltos en contacto con el suelo.
Indignación ciudadana por “reclamos fantasmas”
A pesar de las cifras de reposición que emitió la estatal, “llovieron” las quejas sobre las redes sociales de la ANDE, en las que denunciaban una gestión deficiente de los reclamos puntuales. Muchos ciudadanos aseguran que la institución cierra los números de reclamo en el sistema sin haber enviado técnicos al lugar. “Son unos caraduras en cerrar el reclamo sin solucionar. Mi reclamo figura como atendido pero seguimos sin energía”, denunció Andy Yegros, una de las tantas personas afectadas.
La situación es más crítica en zonas como Itauguá y Ñemby, donde los vecinos reportan cables sueltos con riesgo de muerte. Diego Tillería, poblador de Itauguá, cuestionó la demora: “¿Van a esperar que alguien toque y muera para que vengan a solucionar?”. Otros usuarios, como Enrique Antonio, lamentaron que tras tres días sin luz y más de 50 reclamos, la respuesta operativa sea nula, afectando incluso la conservación de alimentos y el trabajo particular.
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Maltrato en la atención telefónica
A la falta de energía se suma la deficiente atención al cliente. Karen Méndez relató que, tras esperar una hora en línea, la operadora le respondió que “no le importa el reclamo” antes de cortarle la llamada. Esta situación se repite con otros usuarios que denuncian esperas interminables en el número 160, donde las llamadas se cortan sistemáticamente al llegar a los primeros puestos de la fila de espera.
Actualmente, las zonas de Luque y Guarambaré permanecen con áreas fuera de servicio de manera parcial. La ANDE insiste en el uso de la App Mi ANDE y el WhatsApp 0962160160, aunque la confianza de los usuarios en estas plataformas se encuentra seriamente dañada por la falta de respuestas efectivas en campo.
Tras las tormentas, la Dirección de Meteorología anuncia un cambio drástico. Para este viernes se esperan máximas de entre 17 y 20 °C, pero el verdadero impacto se sentirá el sábado, con un amanecer frío y mínimas que oscilarán entre los 8 y 13 °C. Si bien las lluvias cesarían en la capital, la alerta persiste para el norte y este de la Región Oriental.