La comitiva internacional que visitó el predio donde planean instalar el data center binacional estuvo encabezada por el embajador de Taiwán en Paraguay, Iván Y. J. Lee, y el viceministro de Relaciones Exteriores de la isla, Ming-Chi Chen.
Por el lado paraguayo, el recorrido fue guiado por el viceministro del MITIC, Klaus Pistilli, a quien acompañaron los directores de infraestructura y coordinación del proyecto tecnológico.
“Esta es una iniciativa estratégica, orientada a fortalecer las capacidades de inteligencia artificial, computación de alto desempeño e infraestructura digital de ambos países”, destacaron las autoridades durante la verificación del terreno, según publicó el MITIC en su página.
Adjudicación y fase inicial de 10 MW
El espacio destinado en Chaco’i albergará primero el Centro de Datos del Estado. Según los datos oficiales, el proyecto modular de esta sede ya fue adjudicado y que se encuentra esperando la firma del contrato.
Estas adecuaciones estructurales servirán de base para la Fase I del centro binacional. Actualmente, el proyecto compartido se encuentra en pleno estudio de factibilidad, de análisis de la demanda, así como en los aspectos regulatorios.
La planificación inicial contempla arrancar con una capacidad de 10 megavatios (MW) de cómputo, que servirá como plan piloto para verificar su viabilidad operativa antes de expandirse.
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“Yguazú Digital” y el inmenso impacto energético
El complejo, estructurado inicialmente bajo el nombre de “Yguazú Digital”, funcionará con un modelo de participación equitativa de capital (50/50) entre Paraguay y el Fondo Internacional de Cooperación y Desarrollo (ICDF) de Taiwán.
El verdadero desafío logístico y de recursos del Estado llegará en las siguientes etapas. La Fase II prevé un salto de capacidad a 100 MW con un claro enfoque de servicio regional.
Para la Fase III, el plan proyecta un centro de datos de hiperescala que consumirá 1 gigavatio (1.000 MW). Esto representa casi cinco veces la potencia instalada la cental nacional de Acaray.
Para dimensionar el enorme requerimiento eléctrico que deberá garantizar Paraguay, esta cifra equivale a comprometer la producción de casi a la capacidad de una unidad y dela mitad de un segndo grupo de la central Itaipú Binacional.
Privilegios diplomáticos y exclusividad
Un punto crítico del histórico memorando de entendimiento firmado entre ambos países es la creación de la figura jurídica denominada “Embajada de Datos Digitales”.
Este régimen especial otorgará a las instalaciones, servidores y datos almacenados en Chaco’i un estatus de inmunidades y privilegios diplomáticos, similares a los de una sede extranjera, que resta jurisdicción local sobre el manejo de esa información.
Además, el acuerdo impone a nuestro país una estricta cláusula de exclusividad. El Estado paraguayo tiene prohibido negociar o divulgar detalles técnicos del proyecto con terceros países mientras el vínculo permanezca vigente.