Según el reporte de la Superintendencia de Operación, dependiente de la Dirección Técnica de Itaipú, el vertimiento actual del embalse es de 4.800 m³/s. Son 2.000 m³/s más que los 2.800 m³/s promedio que se registraban el 25 de setiembre, cuando se reabrió el aliviadero.
En su publicación, la binacional señaló que las compuertas “permanecen abiertas ante la continuidad de aumento del caudal afluente al embalse”. La operación se extenderá según las previsiones de crecida del río Paraná y podría variar de acuerdo con las necesidades de generación de energía.
Es decir, el ingreso de agua al embalse todavía no cede, y la hidroeléctrica sigue sin poder prescindir del aliviadero.
Cabe mencionar que el 1 y 2 de octubre pasado, ya el vertedero estaba abierto de forma intermitente, pero desde el sábado 3, ya de forma de permanente.
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Lo que pasó en setiembre
El vertedero se abrió por primera vez este mes a la 01:50 del domingo 13 de setiembre, por la elevación del nivel del embalse tras las lluvias registradas en las centrales ubicadas aguas arriba. En ese periodo, las canaletas llegaron a descargar hasta 6.000 m³/s, según la propia Itaipú.
Esa apertura se sostuvo diez días y el vertedero se cerró alrededor del 22 de setiembre, con previsión de reabrirlo el fin de semana siguiente.
Itaipú volvió a abrirlo el jueves 24 de setiembre, por la canaleta izquierda, con 2.800 m³/s en promedio. Ese día anunció que seguiría funcionando durante el fin de semana y el feriado del lunes 28, sujeto a las condiciones hidrológicas y a la generación para los sistemas interconectados de Paraguay y Brasil.
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Este año, la usina ya había recurrido al aliviadero en otras ocasiones. Lo abrió el 28 de junio, por primera vez en el año, con unos 1.450 m³/s, y de nuevo el 12 de julio, con un volumen similar, según reportes publicados en esas fechas.
En aquella oportunidad, la entidad explicó que opera “a filo de agua”, con un embalse de reducida capacidad de almacenamiento. Por eso, ante ciertos escenarios hidrológicos y operativos, debe recurrir al vertedero para mantener niveles de seguridad y funcionamiento.
Qué se espera
Itaipú no precisó hasta qué día de la próxima semana seguirá abierto el aliviadero ni qué nivel alcanzaría el río Paraná. La duración dependerá de la evolución de las lluvias aguas arriba y de la demanda eléctrica.
En comunicados anteriores, la binacional aclaró que solo el agua sobrante pasa por el vertedero, mientras el resto sigue generando energía con normalidad. Cuando las condiciones lo permiten, el nivel del embalse vuelve a controlarse con las turbinas. El aumento se da en un contexto de lluvias y tormentas en la región.