Contrato ANDE-Araico sigue sin publicarse y ya recibe críticas técnicas

Miguel Ángel Báez, presidente de ANDE, dio una conferencia de prensa el viernes pasado desde Encarnación para informar sobre el Centro de IA en Alto Paraná.Sergio Gonzalez

El analista del sector eléctrico, Ing. Axel Cid Benítez Ayala, cuestionó el análisis de Fabián Cáceres sobre el contrato de la ANDE con Kuntur/Araico. Le señala que se basa en lo dicho por la estatal, sin conocer el texto, no cuantificar el impacto y comparar la tarifa con la criptominería, un consumo interrumpible.

El contrato que la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) firmó con el grupo Kuntur/Araico sigue sin ser público, y el debate técnico a su alrededor ya genera réplica. El Ing. Axel Cid Benítez Ayala, analista del sector eléctrico y columnista del Suplemento Económico de ABC, elaboró una crítica de nueve puntos al análisis del Ing. Fabián Cáceres Cadogan, ex gerente técnico de la ANDE, quien había calificado la tarifa pactada como aparentemente más favorable que la de los decretos anulados.

Benítez, que describe a Cáceres como “ex alto ejecutivo de la ANDE y moderador de Foro Republicano”, le reconoce “vasta experiencia en el tema, inclusive en lo Académico”. Aun así, sostiene que sus conclusiones no resisten un examen riguroso.

El primer cuestionamiento se enfoca sobre el punto de partida. Según Benítez, Cáceres hace sus observaciones “sin haber leído el contrato firmado”, y al decir que las condiciones “aparentan” ser mejores para la ANDE, “termina validando el relato oficial”, construido con lo que la propia institución contó en su conferencia de prensa.

Para respaldar su desconfianza, recuerda que las exposiciones de la ANDE no siempre se ajustaron a la verdad. Cita como ejemplo una declaración, de julio de 2024, según la cual las criptomineras serían el único grupo que paga la tarifa técnica, mientras el resto pagaría una tarifa política, es decir, subsidiada.

El segundo reproche es que Cáceres “no cuantifica nada”. Benítez le exige gigavatios-hora, facturación, margen, el costo de la cesión de energía que se deja de cobrar, empleo e inversión por megavatio, y cuestiona que hable de costo de oportunidad y de Hambre Cero sin poner cifras. Compara el método con el de un médico que “agota primero el diagnóstico” antes de recetar.

Los números que, según él, faltan

Como ejemplo de lo que debió analizarse, Benítez adjunta un gráfico con datos de la facturación de la ANDE en 2025, elaborado por él a partir del Resumen Estadístico 2021-2025 de la estatal. La ANDE facturó 21.919 GWh por unos US$ 1.100 millones, con una tarifa media de US$ 50,2/MWh.

Los hogares consumieron el 33,9 % de la energía y aportaron el 38,4% del importe, a US$ 56,9/MWh.

Añade que la minería de criptomonedas usó el 24,9% de la energía (5.465 GWh) y pagó el 23,6% del importe, a US$ 47,6/MWh. La industria y alta tensión, con el 6,4% de la energía, abonó las tarifas más bajas, de US$ 33,4/MWh.

“La vara equivocada”

El tercer punto cuestiona la referencia elegida. Cáceres comparó los US$ 48,91/MWh de Araico, un 10% por encima de la tarifa de criptominería. Benítez replica que la criptominería es interrumpible (hasta el 95% de su carga, durante 300 horas al año), mientras que un centro de datos de inteligencia artificial necesita potencia firme, que vale más.

Además, dice que si el consumo de la IA no sería interrumpible, “el +10% no prueba que el precio sea bueno, sin otra referencia”.

Del mismo modo, objeta que se tome como cierta la cifra de US$ 51,40/MWh del CEARE. Según Benítez, Cáceres no reclama que la ANDE publique su tarifa técnica por nivel de tensión ni que separe los componentes del costo, como el valor agregado de distribución, los peajes y los precios por nodo.

Red, techos y contradicciones

Sobre los 286 MW para Araico que Cáceres consideró “administrables” por equivaler al 5% de la demanda máxima (5.752 MW), Benítez advierte que no se analizó la red real. Pide mirar la capacidad de la subestación Yguazú y de los alimentadores disponibles. Tampoco se evaluó, dice, el techo del 50% de energía de Itaipú y Yacyretá, que con la tendencia actual se superaría en 2027.

El sexto reparo apunta a una supuesta contradicción: Cáceres pidió que las nuevas cargas paguen el costo marginal y, a la vez, una tarifa de Itaipú para 2027 “la menor posible” para atraer inversiones. Benítez afirma que, si ese abaratamiento se traslada a los grandes consumidores, “es un subsidio”.

También cuestiona que Cáceres no haya analizado la revisión bienal, atada al costo medio de generación de la ANDE. Ese costo depende de Itaipú y podría bajar, con lo cual la tarifa caería en vez de subir. Benítez sostiene que hoy el costo medio está inflado por gastos sociales, y pregunta por qué los mayores costos deberían trasladarse automáticamente al usuario.

Observaciones finales

El análisis de Benítez agrega que Cáceres “se olvidó de la EBY”, sin más precisiones. Cierra con el noveno punto: Cáceres “se apoya en sí mismo”, ya que su argumento central es la propuesta de concursos de la Unión de Ingenieros de la ANDE (UIA), el propio gremio, sin respaldo independiente.

Mientras los técnicos discuten, el contrato sigue sin conocerse. Como señaló Cáceres, no se sabe si la adjudicación fue por concurso o negociación directa, ni qué penalidades y cláusulas de interrupción incluye.

Cifras del análisis de Axel Benítez:

  • 21.919 GWh: energía facturada por la ANDE en 2025, por unos US$ 1.100 millones.
  • US$ 56,9/MWh: tarifa media de los hogares (33,9% de la energía).
  • US$ 47,6/MWh: tarifa media de la criptominería (24,9% de la energía).
  • US$ 33,4/MWh: tarifa media de la industria y alta tensión (6,4% de la energía).
  • US$ 48,91/MWh: tarifa en 220 kV del contrato Kuntur/Araico.
  • 286 MW: potencia comprometida desde abril de 2029 con Araico, cerca del 5% de la demanda máxima.

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