¿Repensar 50 años de Itaipú en solo seis meses?

La travesía de Itaipú a la fase pospago de su deuda, su relación con el Anexo C del Tratado. El precio de la energía como punto central en Brasil. Los costos “ambientales”, extraños al costo de producción de la central, son las inquietudes vigentes en Brasil ante la inminente revisión del Anexo C, según un material que publicó gesel.ie.ufrj.br/, firmado por João Carlos Mello, de un material original de Valor Económico titulado “Itaipú: seis meses para repensar 50 años”. Los comentarios son nuestros.

Represa hidroeléctrica paraguayo/brasileña Itaipú, hoy con una potencia instalada de 14.000.000 de kW.
Represa hidroeléctrica paraguayo/brasileña Itaipú, hoy con una potencia instalada de 14.000.000 de kW.ABC Color

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1.- El fin del histórico hecho -el pago de la última cuota de la deuda que contrajo la entidad binacional para la construcción del complejo hidroeléctrico- fue solo el principio de la renegociación del Anexo C, documento que contiene las condiciones financieras y eléctricas de la central.

- En rigor el Anexo C, “Bases financieras y de prestación de los servicios de electricidad de la Itaipú”, en su numeral VI, es el que establece el requisito del plazo y del “grado de amortización de la deuda...” para que inicie la “revisión” de sus disposiciones.

Las negociaciones sobre los reclamos paraguayos al Brasil sobre el “Justo Precio” por su excedente energético, la plena disponibilidad de su excedente en Itaipú y su venta a un tercer país comenzó mucho antes. Antes de 1986 inclusive, y con la solemnidad que merece el caso en 2009, con los presidentes Fernando Lugo y Luiz Inácio Lula Da Silva.

2.- El debate empezó tarde. La importancia de Itaipú es superlativa, como los números que rodean al proyecto.

- Tal vez entre las Altas Partes Contratantes, pero en los niveles en los que la ciudadanía se manifiesta, al menos en el Paraguay, el debate comenzó inclusive en 1973.

Sobre la importancia de Itaipú, no hay discusiones, inclusive para el sector eléctrico brasileño, pese a los intentos de ciertos aguiluchos del subimperio que la niegan con la intención de desalentar los reclamos paraguayos.

3.- Con 20 unidades generadoras y 14 GW de potencia instalada, la central Itaipú es una de las mayores hidroeléctricas del mundo.

- Superada hoy solo por el complejo hidroeléctrico chino Tres Gargantas.

4.- Suministra cerca del 8,5% de la energía consumida en Brasil y casi el 90% del consumo de Paraguay.

- ... Pero, para la población del sudeste brasileño el 100%. Además, que 110 millones de brasileños dependen de la energía que produce la central binacional, tal como destacó Enio Verri, nuevo director brasileño de Itaipú en una entrevista con el medio CBN Maringá a principios de este año.

5.- Además genera regalías divididas en partes iguales entre los dos países, que suman más de US$ 25.000 millones desde que inició sus operaciones en 1984.

- Según investigaciones del especialista paraguayo/estadounidense Miguel Carter, en el período comprendido entre 1985 y 2021, nuestro país recibió en concepto de royalties, que también es pagado al Brasil, la suma 10,2 mil millones, indexados a precios de 2015. En tanto que en concepto de compensación por energía cedida, US$ 6,2 mil millones. Añadía que si se hubiera aplicado un valor promedio del vigente en cinco mercados del vecino país, debería escribirse una gravísima conclusión: el Paraguay, en el período mencionado, dejó de recibir por la energía que cedió al Brasil US$ 77,3 mil millones.

6.- La deuda saldada por Itaipú por US$ 63.500 millones cubrió la infraestructura, desde la expropiación de tierras hasta el equipamiento.

- Hay dudas sobre el monto definitivo de la deuda de Itaipú, qué porción de ese total le corresponde a la llamada “deuda espuria” de Itaipú y a la doble indexación que impusieron a la entidad binacional en 1997 para cancelarla finalmente en el 2006.

7.- Los recursos para pagos previstos en el Anexo C representan el 66% de la tarifa de la central.

- No aclara si ese peso del 66% aún contiene la deuda que contrajo la binacional para la construcción de la hidroeléctrica, que en 2019 pesaba alrededor del 61% del costo del servicio de electricidad.

8.- Uno de los puntos centrales de la renegociación es el precio de la energía.

- Especialmente para Brasil. La decisión unilateral que tomó el gobierno de Jair Bolsonaro en diciembre último es la prueba más contundente. Para el Paraguay, los “puntos centrales” se relacionan con el “Justo Precio” por su excedente en la central, consagrado en el Acta Final de Foz de Yguazú, mencionado casi tangencialmente en el considerando del Tratado de Itaipú; así como la plena disponibilidad de su energía y, si fuere necesario, total libertad para comercializarla, inclusive con otros terceros países.

9.- Se espera una reducción sustancial de las tarifas para los consumidores del sur, sudeste y centro-oeste, cuyas distribuidoras adquieren por ley la energía de Itaipú.

- Si la reducción es la consecuencia directa del menor peso del costo del servicio de Itaipú, nada puede objetarse; pero si es el resultado del subsidio paraguayo, tal como ocurre hace 39 años, al Paraguay, a sus representantes con las maletas hechas para marcharse y, con mayor razón, a los que tomarán las riendas del gobierno nacional el 15 de agosto próximo, no solo hay mucho que objetar sino también negociar.

10.- El año pasado, sin la anuencia de los socios paraguayos, el exministro de Minas y Energía (Adolfo Sachsida) propuso una tarifa de US$ 12,67/kW para el costo de la energía de Itaipú, un reducción de cerca del 40%.

- La prueba de que -política y económicamente -la tarifa de Itaipú es el “punto principal” para Brasil en las inminentes negociaciones sobre el Tratado de Itaipú. Si US$ 12,67/kWmes es el resultado de desaparición de la deuda de Itaipú de ese conjunto, es inobjetable.

11.- Ya con el nuevo gobierno brasileño, ante las escasas posibilidades de cerrar un acuerdo sobre esa decisión con el Paraguay, la salida se encontró en abril de este año, con el siguiente número tarifa de Itaipú (estipulada en forma binacional) US$ 16,71 /kW.

- Esta tarifa incorpora un componente de decisión política. El ingreso adicional que tendrán los dos países debido a su decisión, es un sobreprecio que se obliga a pagar a usuarios paraguayos y brasileños con la intención de financiar obras que tienen muy poca relación con el costo de producción de la central binacional.

12.- Aún cuando los consumidores brasileños se quejen del alto precio de la energía de Itaipú en comparación con los de las hidroeléctricas 100% nacionales, del otro lado (en la otra margen del río Paraná) la cuenta es diferente.

- El precio de la energía de Itaipú les es alta por decisiones arbitrarias del pasado -deuda espuria, doble indexación, coyunturas económicas financieras imprevistas, etc.- y presentes -las tarifas intermedias adoptadas en 2022 y 2023- con evidentes sobrecostos para solventar gastos o inversiones extrañas al costo de producción de la energía. Alguna vez, la historia, mejor los pueblos que son los protagonistas de nuestras historias, exigirán que la transparencia ilumine inclusive los meandros más oscuros de este medio siglo de existencia de Itaipú.

En nuestro país la situación en diferente porque al Paraguay se le pagó, en promedio, en estos 39 años de producción de la central, de la cual es propietario por partes iguales, solo US$ 4,14/MWh en concepto de “compensación por energía cedida”, distante, muy distante del Justo Precio que se había escrito en el Acta Final de Foz de Yguazú y recordado en el Considerando del Tratado. Reiteremos, Miguel Carter apunta, luego de varios años de investigación, que el Paraguay, por la energía que “exportó” al Brasil, no recibió, en promedio, US$ 77,3 mil millones.

13.- Según el Tratado, cada país tiene derecho al 50% de la energía generada en Itaipú, de acuerdo con su capacidad instalada.

- El Art. XIII del Tratado consagra que “la energía producida por el aprovechamiento hidroeléctrico ... será dividida en partes iguales entre los dos países...”.

14.- Brasil, además de su parte, adquiere cerca del 30% de la energía que pertenece al Paraguay a precio de costo, por el valor de la tarifa.

- Entre 1984 y el primer trimestre de 2023, en promedio, el Paraguay, de esa mitad que le pertenece pudo aprovechar solo el 17,9% y tuvo que ceder al sistema brasileño el abrumador 82,1% faltante.

15.- Hace años que los paraguayos se quejan de que Brasil ‘paga muy poco’ por la energía y sueñan con venderla a precio de mercado, si no al Brasil, tal vez a otro comprador.

- Insistimos, el Paraguay, en promedio, en los 39 años de referencia, recibió del Brasil solo US$ 4,14/MWh. Si esa suma es “alta”, deberíamos escuchar qué opinaron nuestros vecinos argentinos y uruguayos cuando, inclusive este año, obligados por una severísima sequía se vieron obligados a importar energía eléctrica del Brasil.

16.- Hay mucha desinformación sobre lo que se puede y no se puede hacer o no hacer con la energía de Itaipú.

- Atribuible a la pretendida indivisión de intereses paraguayos y brasileños en Itaipú, inclusive a su patrimonio documental

17.- El Art. XIII del Tratado establece que los países propietarios de la represa se comprometen a adquirir la totalidad de la potencia instalada. Esto no está en el Anexo C, como muchos suponen; está en el texto principal y cambiarlo requeriría la aprobación del Congreso Nacional.

- En el parágrafo único del Art. XIII del Tratado se lee cuanto sigue: “Las Altas Partes Contratantes se comprometen a adquirir, conjunta o separadamente en la forma que acordaren, el total de la potencia instalada”. En el punto 1.2 del Anexo C se define qué es potencia instalada: “la suma de las potencias nominales de placa, expresadas en kilowatts, de los alternadores instalados en la central hidroeléctrica”. Como el Anexo C forma parte del Tratado (Art. VI, punto c), en el Paraguay se exige la intervención del Legislativo, porque solo el Legislativo puede modificar una ley.

18.- Hay otros caminos que la renegociación del Anexo C puede abrirle al Paraguay, también al Brasil. El Ambiente de Contratación Libre (ACL) es una alternativa que convertiría en realidad el sueño paraguayo de vender al mercado.

- El reclamo paraguayo tiene muy poco de onírico, en rigor nada, más bien se parece a una interminable pesadilla. Si la alternativa que sugiere el columnista es para el Paraguay el camino de acceso al Justo Precio o precio de mercado, solo nos queda negociar la rutina que debe seguirse para participar en ese ambiente.

19.- ¿Por qué no hacer lo mismo en el lado brasileño? Liberar a las distribuidoras del centro - sur del país de la obligación de comprar, sería un avance en el proceso de modernización del mercado, ayudando a mitigar uno de los mayores desafíos que tenemos hoy para todos los consumidores de energía: los contratos heredados.

- No nos corresponde opinar sobre la política brasileña en este sector, toda vez que la misma no pretenda imponer de nuevo restricciones al ejercicio paraguayo de su soberanía energética.

20.- El sistema de cuotas tenía como principal beneficio garantizar la adquisición de la energía generada por la central, proporcionando derechos de cobro como garantía para la financiación de su construcción. Este acuerdo ya no se ajusta a la situación actual, marcada por el fin de la deuda.

- En la historia de la gran central se sucedieron etapas absolutamente lógicas, como la de construcción, de producción, etc. Por consiguiente, la que suceda a la deuda ya saldada según las versiones oficiales, será inevitable e inclusive beneficiosa que empiece la travesía del complejo a la siguiente etapa.

21.- La renegociación del Anexo C es, en cierto modo, una reflexión sobre qué papel desempeñara Itaipú desde ahora.

- Para el Paraguay, en forma prioritaria, debe ser la postergada negociación de los acuerdos que permitan superar la visible asimetría que existe hoy entre nuestro país y Brasil a la hora de la distribución de los beneficios de la gran hidroeléctrica.

22.- Nuestros vecinos tienen objetivos claros, conocen la importancia de la central para los ingresos públicos y para promover la economía paraguaya, ¿y nosotros?

- Es una sobrestimación, un halago de distracción. En Paraguay, la estrategia -tampoco las tácticas- que habremos de utilizar en las inminentes negociaciones siguen siendo contradictorias. En los debates, ojalá sean cada vez más frecuentes y extendidas y diversificadas, no desaparecen las controversias acerca de lo que deberá defenderse en nombre del país en esas negociaciones, especialmente entre los inquilinos de turno del Palacio de López. En los niveles políticos, académicos, gremiales, de la prensa, etc., sí se tiene claro que el Paraguay debe recibir por la energía que cede el Justo Precio, mientras tenga excedente. Disponer sin cortapisas del 50% que le pertenece y venderla al mejor postor.

23.- Según el Tratado original, Itaipú no puede obtener ganancias, la tarifa energética es equivalente al costo del servicios prestado (Cuse), pero después de la aprobación ambiental de la entidad binacional en el 2003, el Cuse empezó a incluir desembolsos en obras de infraestructura para promover el desarrollo socioeconómico de su área de influencia. En el lado brasileño los recursos se destinan a 15 ciudades de Paraná y una de Mato Grosso do Sul...

- La tarifa de Itaipú debe ser el reflejo de su costo y no debe incorporar gastos o inversiones extrañas a ese costo tal como actualmente ocurre. Los gastos ambientales deben restringirse al área del embalse para atenuar las secuelas perjudiciales de la obra, en tanto que los sociales deben restringirse a reparar los daños que provocó, por ejemplo, a los pueblos originarios que habitaban en la zona, a los que las dictaduras de entonces simplemente desplazaron, con la brutalidad que los caracterizó y caracteriza.

24.- En Paraguay, se estima que esos recursos representan casi el 20% del presupuesto del Ministerio de Obras Públicas.

- Si trata de gastos sociales, enfaticemos, escapan a los controles legales, esa atajo, sin ignorar que hubo beneficiados, fue el preferido, al menos en nuestro país, para eludir los controles de organismos legales pertinentes, como la Contraloría General de la República y del mismo Legislativo.

25.- En Brasil hace años que defendemos que las tarifas energéticas no se utilicen como fuente de recursos para políticas públicas, que nada tienen que ver con el sector eléctrico.

- Por lo visto, con la extensa lista de obras que dejó Bolsonaro, se puede concluir que ese criterio cambió.

26.- Tenemos algunos meses para decidir cuál será el papel de Itaipú ... si tenemos éxito, daremos pasos importantes hacia la modernización. Si no, corremos el riesgo de repetir la inercia de la UHE Yacyretá, también en el río Paraná.

- Tal vez, más que unos meses. Lamentablemente el Anexo C no establece un plazo para que las negociaciones finalicen, ese es el caso Yacyretá, cuyo Anexo C caducó en 2014.

27.- El emprendimiento paraguayo/argentino siguió los moldes de Itaipú y debió tener su Anexo C renegociado en 2014. Nada sucedió, el texto original sigue vigente, pero los costos de servicio de esa central no incluyen proyectos sociales.

- En rigor no hubo una nota reversal, como sí hubo en Itaipú, que ampliase los alcances de la entidad en ese sentido. La nota reversal, dicho sea de paso, no fue sometida a la consideración del Legislativo, en nuestro caso. Conclusión, también Yacyretá está cargado de “gastos sociales”, solapados o abiertos, es materia de otra discusión.

28.- En el caso de Itaipú, si la renegociación no avanza, es probable que se continúe con la tarifa vinculada al Cuse durante algún tiempo más, pero queda por ver qué se incluirá en este costo, cuál será la magnitud de la inversión medioambiental, y cuánto estará dispuesto a pagar por ello el consumidor brasileño.

- Hay indicios que pueden darnos una arista de esos costos si fracasan las negociaciones. La preocupación por el consumidor brasileño del columnista es legítima; debe añadirse empero que en el caso del consumidor paraguayo es mucho más grave, porque no solo deberá soportar el peso del gasto extra de esos gastos, sino también seguir tolerando el del subsidio al sector eléctrico brasileño, porque sus gobernantes de turno, al ceder la energía paraguaya a cambio de una pretendida compensación, subsidiaron durante 39 años al consumidor brasileño o, mejor aún, a las distribuidoras brasileñas de la energía paraguaya.

Tarde

El debate empezó tarde. La importancia del complejo hidroeléctrico Itaipú es superlativa, como los números que rodean al proyecto.

¿30%?

Brasil, además de su parte, adquiere cerca del 30% de la energía que pertenece al Paraguay a precio de costo, por el valor de la tarifa.

¿Qué?

Hay mucha desinformación acerca de lo que se puede hacer y dejar de hacer con la energía eléctrica que genera Itaipú.

¿Solo?

La renegociación del Anexo C del Tratado es, en cierto modo, una reflexión sobre qué papel desempeñará Itaipú desde ahora.

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