Los votantes son sabios, y con seguridad su decisión no implica que los mandatarios para cada frente institucional tenga la libertad de actuar según sus extravagancias personales, en especial en el caso de la Itaipú Binacional. La generadora hidroeléctrica más grande del mundo exige que las autoridades designadas tengan las virtudes personales y técnicas para afrontar tanta responsabilidad en una entidad en la que deben conjugar intereses de dos países condóminos en este megaemprendimiento.
Según mi experiencia en el ente, la conquista de espacios es a diario ante un poderoso socio comercial, como lo es el Brasil; sin embargo las herramientas claves para enfrentar la topadora de la contraparte son: el profundo conocimiento técnico de la operación de la central, capacidad y experiencia negociadora en una binacional, gran coordinación en los objetivos estratégicos del Poder Ejecutivo, alineados con los otros poderes del Estado, en especial con el legislativo nacional y, en lo posible, controlar la incidencia política partidaria, especialmente a la hora de la toma de decisiones de alta performance técnica.
Obviamente, los comportamientos relacionados con la ética, compromiso patriótico, integridad y otros atributos intangibles son una cuestión de esencia personalísima. Son actitudes que no se heredan, se consiguen con la fe, creencia y una mente sana.
En este nuevo Gobierno en ejercicio y, por decisión del presidente de la República del Paraguay, Santiago Peña, algunas designaciones relevantes son atípicas.
En el caso de Itaipú es la primera vez que recae, desde el inicio del mandato presidencial, en un profesional y persona dedicada a la actividad política partidaria desde muy joven, y que sea un referente de la región del Alto Paraná, me refiero al exgobernador de este departamento, Ing. Justo Zacarías.
Los directores de las demás áreas también son, en su mayoría, residentes antiguos de la zona de Alto Paraná, el director técnico, Ing. Hugo Zárate, el Administrativo, Ing. Justino Abrahan y de Coordinación, Abog. Julio Paredes, constituyen la fórmula que, finalmente, se configura en este gobierno, con mayoría altoparanaense.
Cierran la lista los directores de las áreas Jurídica, abogada Iris Mendoza y Financiera, economista Rafael Lara, a mi entender este último tiene línea directa con el Presidente de la República, porque coincidieron en importantes funciones públicas.
Obviamente, el director general paraguayo de la entidad no puede gestionar, de manera solitaria, esta extraordinaria empresa, necesita además de la confianza del Ejecutivo nacional, de un equipo de directores de áreas que deberán caracterizarse igualmente por responsabilidad y cualidades necesarias de competitividad y conocimiento para tomar decisiones de alto impacto en la sociedad nacional y binacional.
No olvidemos que el Directorio Ejecutivo es una unidad colegiada y binacional, así como el Consejo de Administración, y que este último tiene funciones relevantes como aprobar proyectos que requieren de límites de competencias financieras (topes de recursos económicos) superiores que las del Directorio, recordemos que en algunos gobiernos las designaciones de integrantes de este Consejo del lado paraguayo, en su mayoría, tenía el carácter de premio político a los beneficiados con tanto privilegio.
Decantarán las responsabilidades sobre nuevos titulares de cargos de segunda, tercera y cuarta línea en orden jerárquico, en especial las funciones del personal de segunda línea (no son nombrados por decreto presidencial) son altamente relevantes porque suministran insumos estratégicos permanentes a la alta estructura jerárquica, me refiero a los superintendentes, asistentes y asesores de carrera, no contemplo a los rellenos sin la debida competencia.
Para el nuevo titular de la binacional, un aspecto vital será su sabiduría para proteger la carrera profesional del personal técnico de la casa. La atención a las personas con afinidad personal y política tendrá su espacio reservado, siempre fue de esa manera, hasta donde conozco, debido a que el director general paraguayo nombrado fue un contemporáneo durante mi carrera en la Itaipú. Por lo tanto, en base a mi experiencia puedo afirmar que el conocimiento de las articulaciones internas y externas requeridas en la central hidroeléctrica no le será un impedimento, que será una cuestión más de línea de gobernanza. Hizo su carrera inclusive hasta jubilarse en la empresa.
De acuerdo con las expresiones del flamante titular de la entidad, uno de los ejes de acción será, sin dudas, la proyección y ejecución de obras eminentemente con beneficios sociales en toda la República del Paraguay, tarea muchas veces compleja por las tentaciones exógenas.
La Itaipú Binacional sigue siendo la palanca más extraordinaria de los últimos tiempos, sin embargo, para tomarla, administrarla, gestionarla y reproducirla en beneficios fantásticos, justamente en una crucial instancia de revisión del anexo C del Tratado de la Itaipú, es un desafío sensible por los estímulos que trae aparejados esta megaobra, altamente eficiente, razón por la cual para su correcto manejo se requieren de hombres íntegros, competentes, visionarios y de otros atributos notables que no son tan populares en nuestro medio. Mi voto siempre es de optimismo, finalmente una buena gestión en la binacional es éxito de todos.
Decisión
La decisión no implica que los mandatarios en cada frente institucional tengan la libertad de actuar según extravagancias personales...
Diario
Según mi experiencia en el ente, la conquista de espacios (en Itaipú) es un trabajo diario ante un poderoso socio comercial, como lo es el Brasil...
(*) Ex superintendente de UC.GP.