“El Gobierno de Rodrigo Paz pretende vincularme, también a otros dirigentes, con Marset -montando falsos casos- solo con el fin de encubrir a los verdaderos protectores de ese narcotraficante”, escribió el exmandatario (2006-2019) en X.
Morales sostuvo que el hasta hace poco fugitivo uruguayo operó “libre e impunemente” en Bolivia durante los gobiernos de Luis Arce (2020-2025) y Rodrigo Paz.
También afirmó que “todo el mundo” cuestiona por qué dejaron a Marset “ejecutar su plan criminal”, aun cuando llevaba una “intensa vida social en barrios en los que viven varias autoridades y personalidades” en la ciudad de Santa Cruz (este).
“¿Las autoridades no veían nada de Marset? ¿No escuchaban nada de él? ¿No se enteraban siquiera de rumores? (...) ¿Por qué negaron que Marset estaba en Santa Cruz cuando el Gobierno de Paraguay lo denunció varias veces?”, cuestionó Morales.
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La Policía capturó a Marset la madrugada del viernes durante un operativo en un barrio de Santa Cruz, en el que primero se intervino una casa donde estaba su grupo de seguridad, conformado por cuatro personas, entre ellas una mujer.
Posteriormente se intervino en una segunda vivienda situada a ocho minutos de distancia, donde se encontraba el prófugo uruguayo.
La acción se realizó sin bajas en la Policía ni entre civiles tras lo cual el Gobierno inició gestiones para que Marset fuera expulsado a Estados Unidos.
El Gobierno informó que el presunto narcotraficante instaló en Santa Cruz su base de operaciones y que los operativos desarrollados antes y después de su captura derivaron en la confiscación de viviendas, aeródromos, avionetas, drogas y vehículos valorados en 15 millones de dólares.
Marset estuvo prófugo de la Justicia boliviana desde mediados de 2023, cuando salió a la luz el estilo de vida que llevaba en Santa Cruz, donde incluso llegó a fundar y ser jugador de un equipo de fútbol de segunda división en Bolivia: Los Leones del Torno.
El uruguayo ingresó a Bolivia por primera vez en 2018, cuando logró tramitar un documento de identidad con su nombre, para después conseguir otros papeles con al menos dos identidades falsas, lo que puso en tela de juicio a varias instituciones bolivianas.
Está acusado de liderar una red criminal internacional de tráfico de drogas y también es requerido por la justicia de Bolivia, Uruguay y Brasil, además de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), Europol e Interpol.
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Desde mayo de 2025, la DEA incluyó a Marset entre los fugitivos más buscados y en febrero de este año pasó a ocupar el tercer puesto en su lista de prioridades, tras confirmarse la muerte del mexicano El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación.