Si tu mascota está decaída, no quiere comer y tiene fiebre, ¡cuidado! puede ser leptospirosis

La médica veterinaria Vanessa Pozzoli advierte que se está dando muchos casos en los consultorios de la enfermedad llamada leptospirosis, que se contagia a través del contacto con la orina de animales infectados. Los animales más comunes que portan esta enfermedad son ratas, ratones, vacas, ovejas, chanchos, perros o gatos.

Los perros y gatos generalmente se contagian al lamer o consumir el agua de bebida o comida que fue contaminada por la orina de algún roedor que estuvo cerca, charcos de agua contaminados, aguas estancadas e inclusive a través del contacto sexual.
Los perros y gatos generalmente se contagian al lamer o consumir el agua de bebida o comida que fue contaminada por la orina de algún roedor que estuvo cerca, charcos de agua contaminados, aguas estancadas e inclusive a través del contacto sexual.Robert Günther

“La leptospirosis es una enfermedad infecciosa, contagiosa y zoonótica, producida por una espiroqueta llamada leptospira. Se trata de una bacteria que se elimina en la orina de los animales infectados. Puede afectar a todos los mamíferos, incluyendo al ser humano y a las mascotas”, explica la médica veterinaria Vanessa Pozzoli.

¿Cuáles son los síntomas?

Hoy en día, estamos teniendo entrada de un importante numero de casos que resultan ser positivos a Leptospirosis. Es importante entender que nuestras mascotas pueden presentar varios síntomas que inclusive pueden confundirse con otras enfermedades o confundir hasta al mismo propietario.

Como la mayoría de las enfermedades infecciosas, la leptospirosis puede presentar varios síntomas, sin embargo, los signos más comunes que pueden afectar a tu mascota son: fiebre alta; anemia; decaimiento, desgano para moverse; dolor abdominal; dolor en la zona renal; falta de apetito; vómitos y diarreas; problema dermatológico; coloración amarillenta de las mucosas; deshidratación.

¿Cómo se contagian nuestras mascotas?

Generalmente, esta enfermedad se contagia a través del contacto con la orina de animales infectados. Los animales más comunes que portan esta enfermedad son ratas, ratones, vacas, ovejas, chanchos, perros o gatos.

Los perros y gatos generalmente se contagian al lamer o consumir el agua de bebida o comida que fue contaminada por la orina de algún roedor que estuvo cerca, charcos de agua contaminados por la orina de estos roedores por donde nuestras mascotas pisaron y posteriormente se lamieron, aguas estancadas e inclusive a través del contacto sexual.

Diagnóstico

Según Vanessa Pozzoli, la única manera en la que se puede diagnosticar esta enfermedad es mediante a un análisis de sangre y de orina de los pacientes con sospechas o que presenten síntomas.

Los exámenes de sangre permiten conocer el tipo de bacteria a través de la medición de títulos altos de anticuerpos que se producen en contra de la bacteria. Los exámenes de orina permiten reconocer microorganismos con motilidad característica del orden spirochaetales dentro del cual se encuentra el género leptospira.

Tratamiento

Esta es una enfermedad infecciosa susceptible de tratarse mediante antibióticos específicos en forma oral o inyectable de acuerdo al criterio del Clínico Veterinario tratante, aunque hay que tener en cuenta los daños que se pueden producir o encontrar en los riñones y en el hígado de la mascota si no conocemos en que condiciones se encuentran dichos órganos antes de comenzar un tratamiento.

Hay pacientes que necesariamente deben ser hospitalizados porque presentan gastritis o gastroenteritis, deshidratación, anemia muy marcada, ictericia (mucosas amarillas) o porque están con un daño renal que hay que cuidar e ir controlando, advierte la médica.

“Es de suma importancia valernos de controles mediante análisis de laboratorio constantemente durante la hospitalización. En el tratamiento también existe la posibilidad de que ciertos pacientes no respondan como esperamos o se hayan vuelto resistentes a ciertos antibióticos y es ahí donde nos toca como clínicos evaluar la respuesta lo antes posible para buscar otra alternativa de antibiótico que cubra y combata esta bacteria tan oportunista” señala Pozzoli.

Cómo prevenir la enfermedad

Existen varias formas de prevenir esta enfermedad tales como:

  • Vigilar la presencia de ratas y ratones en casa. Hay que tener en cuenta que estos roedores pueden caminar por varios espacios y contaminar los alimentos que tu familia y tu mascota consumen. Además, tu peludo puede contagiarse al momento de cazar uno de estos roedores.
  • Realizar recambio del agua de bebida varias veces al día.
  • No dejar por horas la comida a la intemperie. Recuerden que los balanceados también se humedecen y pueden contaminarse no solo de la orina de roedores sino con cualquier microorganismo. Levanten la comida si la mascota no ha terminado de comer en un lapso de 30 a 40min. Esto también les ayudara a ir creando horarios y hábitos para las mascotas en la casa. Si no comen, se retira la comida y se vuelve a probar más tarde. Ellos son muy listos y les aseguro que irán asociando y entendido perfectamente que tienen solo un tiempo para comer o luego se les retira la comida.
  • Vacunar a tu mascota cada año. Las vacunas múltiples cuentan con varios tipos de cepas de Leptospira, por lo que van a generar la protección necesaria en tu mascota.
  • En casos positivos que están bajo tratamiento y no hay necesidad de hospitalizarlos, tener en cuenta que la persona que se encargara de medicar al animal debe lavarse bien las manos con agua y jabón por unos minutos o medicarlos utilizando guantes.
  • Aislar a los animales afectados durante el tratamiento de los niños chiquitos para un mejor control, ya que los niños suelen llevarse las manos sucias a la boca con facilidad.
  • Desinfectar los establecimientos o lugares donde la mascota orina utilizando desinfectantes a base de lavandina.

“Recordá que la mejor manera de prevenir cualquier problema general con tu perrito o gatito es compartir tiempo con él. Mantenete atento. Si lo notas muy decaído, si está con fiebre o presenta cualquiera de los síntomas anteriormente mencionados” dice Vanessa.

Además comenta que esta enfermedad es una zoonosis, esto quiere decir que el humano incidentalmente puede contaminarse a través de los animales, es por este motivo que para preservar la Salud Publica es importante realizar fumigaciones constantes contra roedores y tomar con responsabilidad y mucha higiene el tratamiento de un animal positivo en casa.

“Esta enfermedad se puede tratar y curar si es diagnosticada a tiempo”.

Enlance copiado

Lo
más leído
del día

01
02
03
04
05