Por qué los gatos tienen la lengua áspera y qué función cumple

Las pequeñas púas que se sienten en cada lamido son herramientas de queratina: peinan el pelo, llevan saliva hasta la piel y ayudan a desprender carne.Shutterstock

Las pequeñas púas que se sienten en cada lamido son herramientas de queratina: peinan el pelo, llevan saliva hasta la piel y ayudan a desprender carne. También explican algunos problemas frecuentes.

Los gatos tienen la lengua áspera porque está cubierta por papilas filiformes, pequeñas estructuras rígidas de queratina —la misma proteína presente en uñas y pelo— orientadas hacia la garganta. No son dientes ni una señal de enfermedad: son una adaptación anatómica para el aseo y la alimentación.

Los gatos tienen la lengua áspera porque está cubierta por papilas filiformes.

Al pasar la lengua sobre una mano, esas papilas se perciben como diminutos ganchos. En el gato, funcionan como un peine muy eficiente: atrapan pelos sueltos, suciedad y restos de piel mientras distribuyen saliva sobre el manto.

Las “espinas” que convierten la lengua en un peine

Las papilas filiformes tienen forma curva y apuntan hacia atrás. Esa orientación permite que el pelo quede enganchado durante el lamido, pero dificulta expulsarlo hacia adelante. Por eso, cuando un gato traga un hilo, una cinta o una hebra de lana, el objeto puede quedar atrapado en la lengua y convertirse en una urgencia veterinaria: nunca conviene tirar del extremo visible.

La lengua áspera no evolucionó solo para mantener el pelo ordenado.

Una investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences en 2018 analizó lenguas de felinos mediante tomografías y modelos mecánicos. El trabajo halló que muchas de estas papilas poseen una pequeña cavidad capaz de retener saliva. Al entrar en contacto con el pelo, liberan ese líquido cerca de la piel, incluso a través de mantos densos.

El hallazgo ayuda a explicar por qué un gato de pelo largo puede dedicar tanto tiempo a acicalarse y, aun así, alcanzar capas profundas del pelaje con pocos movimientos.

Una herramienta de higiene, pero también de caza

La lengua áspera no evolucionó solo para mantener el pelo ordenado. Los antepasados silvestres de los gatos la utilizaban para raspar carne adherida a huesos y para retirar restos de presas de su pelaje. Esa función se conserva en los gatos domésticos, aunque su dieta sea alimento balanceado o comida húmeda.

Un gato que se lame de forma compulsiva, hasta perder pelo o irritar la piel, no está simplemente “más limpio”: puede tener picazón por pulgas, alergias, dolor o estrés.

Las papilas también contribuyen a retirar parásitos o materiales pegados al pelo, aunque no reemplazan los controles antiparasitarios indicados por un veterinario.

Un gato que se lame de forma compulsiva, hasta perder pelo o irritar la piel, no está simplemente “más limpio”: puede tener picazón por pulgas, alergias, dolor o estrés.

¿La lengua áspera provoca las bolas de pelo?

De manera indirecta, sí. Como las papilas apuntan hacia la garganta, el pelo que recogen durante el acicalamiento suele ser tragado. Una parte pasa por el aparato digestivo y se elimina en las heces; otra puede acumularse y formar tricobezoares, conocidos como bolas de pelo.

Toser o vomitar una bola de pelo de forma ocasional puede ocurrir, especialmente durante la muda. Pero los vómitos repetidos, el estreñimiento, la falta de apetito o los esfuerzos sin expulsar nada requieren consulta veterinaria. No es normal asumir que todo vómito en un gato se debe al pelo.

El cepillado regular reduce la cantidad de pelo que el animal ingiere y suele ser especialmente útil en gatos mayores, de pelo largo o con dificultades para acicalarse.

Cuándo una lengua áspera merece una consulta

La rugosidad es normal, pero cambios en la forma de comer o en el aseo no lo son. Babeo persistente, mal aliento intenso, sangrado, lesiones en la boca, rechazo al alimento o un pelaje repentinamente descuidado pueden indicar dolor dental, gingivitis, úlceras, enfermedad sistémica o problemas de movilidad.

La lengua del gato es, en síntesis, una herramienta especializada: limpia, humedece y arrastra. Su textura áspera es una de las razones por las que el acicalamiento felino resulta tan eficaz, y también por las que conviene observar cualquier cambio en ese hábito cotidiano.

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