Ministerio de Salud ni siquiera previó compra de atracurio en plena pandemia

Según datos oficiales de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), el Ministerio de Salud no llamó a ninguna licitación para la compra de atracurio, un relajante muscular que es clave a la hora de asistir a los pacientes de coronavirus en estado de gravedad. Esta droga es una de las más necesitadas en los hospitales de referencia COVID y su precio subió excesivamente en los últimos meses a raíz de la escasez. La falta de previsión obligó al MSP a comprar de forma urgente el atracurio en G. 70.000 por unidad la semana pasada. Ahora, el precio de referencia para nuevas licitaciones se fijó entre G. 20.000 y G. 24.000.

El MSP no previó la compra de atracurio en 2020 (foto ilustrativa).
El MSP no previó la compra de atracurio en 2020 (foto ilustrativa).Shutterstock

Hace casi un año, en marzo de 2020, el Congreso aprobó en solo tres días un préstamo de US$ 1.600 millones para mitigar la crisis en ciernes. El coronavirus golpeaba gravemente a países de Asia y Europa y estaba comenzando su travesía mortal en los Estados Unidos y Sudamérica. El 7 de marzo se confirmó el primer caso en Paraguay. La alarma local se había encendido.

De ese monto total, US$ 514.000.000 fueron apartados para el Ministerio de Salud. Había que comprar más camas, insumos, construir hospitales de referencia… Paraguay fue el primer país de Sudamérica en ir aplicando las primeras medidas drásticas de cierre con, por ejemplo, las escuelas y colegios.

Durante un par de semanas, Julio Mazzoleni fue el capitán ejemplo y Paraguay el modelo a seguir. La ciudadanía orgullosa acataba en general las disposiciones sanitarias, con algunas excepciones. Las calles del país comenzaban a tornarse desérticas.

Luego de un año de compras de insumos chinos fallidos, privilegios de poder en las cuarentenas y un relajamiento casi total de la población, la burbuja explotó. La primera señal mediática la dio el humilde taxista Joel Oviedo, de Villarrica, el 4 de febrero pasado.

El trabajador fue a implorar por insumos al presidente de la República, Mario Abdo, en un acto oficial. Necesitaba ampollas de midazolam para el tratamiento de su hermano Adalberto, internado en el Hospital Regional de esa ciudad. El jefe de Estado ordenó la compra de algunas dosis por poco más de G. 3.200.000 y promocionó el gesto a través de los medios oficiales. Afortunadamente, don Adalberto salvó su vida.

La crisis, sin embargo, siguió.

En los medios de comunicación empezaron a publicarse las denuncias de faltantes excesivos de dos drogas: el atracurio y el midazolam. El primero es un relajante muscular que permite que el paciente grave de coronavirus pueda respirar boca abajo con asistencia de un ventilador (respirador) y el midazolam, un sedante. Básicamente, gracias a estos, la persona queda a merced de los médicos para combatir la enfermedad.

Ni un solo llamado

El midazolam y el atracurio no se compran con licitaciones especiales y específicas para esas drogas, sino en lotes. La Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) remitió, a pedido de esta investigación, un listado de los llamados específicos que hicieron los entes públicos y que contenían atracurio o midazolam en los años 2020 y 2021.

La conclusión, tras una revisión minuciosa de los datos, es inequívoca: en todo el año 2020, el Ministerio de Salud no previó el uso de atracurio ni tampoco llamó a licitación alguna para la compra de este medicamento.

El dato que agrava aún más la licitación es el hecho de que el Ministerio de Salud recién hizo uno de los llamados para compra por urgencia impostergable para la compra de atracurio (y más dosis de midazolam) el pasado miércoles 3 de marzo, a las 18:00. Es decir, horas después de haber estallado lo que era previsible: una manifestación no solo de familiares de pacientes, sino también de médicos y enfermeras que cuestionaron al Ministerio de Salud la falta de gestión.

Donde sí hubo llamados adjudicados de atracurio fue en el Hospital de Clínicas, que licitó el 25 de marzo de 2020 unas 6.500 ampollas de la droga a G. 12.500 cada una a través del llamado con ID 373.448 y en el Ministerio de Defensa Nacional, que compró el 20 de marzo de 2020 un lote simbólico de 200 ampollas de atracurio a G. 17.010 cada uno. En ambos casos, la adjudicada fue la proveedora Libra Paraguay SA, una subsidiaria de Laboratorios Libra, de Uruguay.

El Instituto de Previsión Social también hizo una intención de compra en agosto de 2020 de cisatracurio, una mejor versión del atracurio, pero con un precio exorbitante comparándolos. Un contrato abierto, también con Libra Paraguay SA, estipula que IPS puede comprar un mínimo de 7.800 y un máximo de 15.600 dosis a G. 59.900 cada una.

Midazolam

El Ministerio de Salud sí parece haber previsto el uso de midazolam, el sedante. El 8 de mayo hubo dos adjudicaciones dentro del llamado con ID 365985, que se hizo a través de ítems. La primera adjudicada fue la empresa FUSA SA, que debía y debe proveer un máximo de 405.000 y un mínimo de 810.000 ampollas de midazolam a G. 3.703 cada una.

El acuerdo del 8 de mayo estipulaba la provisión de 324.000 dosis. El contrato, como se mencionó, es abierto y finaliza el 31 de diciembre de este año. Esta es parte de las dosis que espera ahora el MSP. Estas son ampollas procedentes de Uruguay de la marca Farmadorm.

También el 8 de mayo del año pasado fue adjudicada la empresa Vicente Scavone (Lasca), con los mismos términos y precios. En ese acuerdo, la empresa paraguaya acordó proveer 486.000 dosis de midazolam, aunque por el contrato abierto puede hacerlo hasta 810.000 ampollas también a G. 3.703 cada una.

El 26 de mayo, y como parte de los ítems de la licitación con ID 364486, Vicente Scavone (Lasca) también debía proveer al Ministerio de Salud de 20.693 ampollas de midazolam a G. 4.200 cada una como parte del llamado “Adquisición de medicamentos e insumos para el programa de kit de parto del MSPyBS”.

Proveedores desabastecidos

Un material periodístico hecho por la periodista de ABC Nadia Cano y publicado ayer refleja la falta de gestión y previsión del Ministerio de Salud para la provisión de atracurio y midazolam.

Los datos referidos en esta pesquisa exponen que el MSP tenía un promedio de distribución de 7.285 unidades de atracurio antes de la pandemia, en 2019. Esto subió a 26.761 por mes durante la pandemia y sostiene que los proveedores deben entregar aún 50.818 unidades, según datos del Ministerio de Salud.

Consultada la Dirección de Contrataciones Públicas de dónde sale ese pendiente de entrega de atracurio que mencionó Mazzoleni el jueves pasado —siendo que no hay adjudicación abierta para esa droga— explicaron que el MSP puede hacer compras rápidas pero que deben avisar al menos 10 días después de hacerlo a la DNCP a raíz de una resolución que justamente se firmó en abril del año pasado por la pandemia.

Es decir, estas dosis pendientes podrían ser adquisiciones por urgencia impostergable hechas recientemente y que aún no fueron comunicadas o es posible también que la provisión de atracurio durante la pandemia y la que está pendiente sea por contratos abiertos de 2019, lo cual expondría aún más la falta de previsión.

En su último reporte como ministro de Salud el jueves pasado, Julio Mazzoleni alegó que el consumo de midazolam y atracurio actualmente es de cuatro veces más en comparación con la prepandemia y que los proveedores adeudan actualmente al Ministerio de Salud —además de las mencionadas 50.818 ampollas de atracurio— 356.638 unidades de midazolam.

Cada paciente con COVID grave en internación usa entre 10 y 30 ampollas por día, lo que genera gastos siderales a los familiares de los pacientes que compran los medicamentos de contrabando o inclusive en farmacias que los venden robados del MSP y el IPS.

Falta de previsión, precios más altos

La falta de previsión hizo que el Ministerio de Salud compre un lote de 30.000 dosis de atracurio a G. 70.000 cada ampolla la semana pasada. “Ante el desabastecimiento y la urgencia tuvimos que acceder a eso, que son las 30.000 dosis que hoy están abasteciendo el mercado”, dijo el Dr. Derlis León, director de Insumos Estratégicos del Ministerio de Salud.

La autoridad explicó que la compra tuvo que hacerse de la única empresa que tenía en existencia el atracurio, que se llama Bioethic Pharma. “Fue una decisión que se tomó atendiendo a la necesidad y a los más altos niveles”, sostuvo.

León asumió el cargo el pasado 10 de febrero, días después del escarnio público que sufrió el presidente Mario Abdo en Villarrica. Anteriormente, el cargo lo ocupaba el Dr. Nery Rodríguez. León prefirió no referirse a la gestión de su antecesor y sostuvo que están recurriendo a todas las herramientas jurídicas para poder hacer las compras de forma más rápida. Inclusive, habló de que una delegación iría a Buenos Aires a comprar atracurio.

“Estamos preparando una compra internacional para ir a buscar de Buenos Aires 90.000 dosis de atracurio de empresas argentinas”, adelantó. Cada dosis costaría entre US$ 3,5 y US$ 5,5 por ampolla (G. 23.800 a G. 37.400).

Si bien el precio que se pagó por el atracurio fue alto, León dijo que está dentro del margen de referencia. “El margen de compra de atracurio en el mercado está entre G. 20.000 y G. 90.000 por ampolla, que fija Dinavisa (Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria), también nos basamos en eso. Es una cuestión de mercado. Acá lo que se quiere garantizar es la vida por sobre todo”, agregó León.

Las nuevas licitaciones que se están preparando fijan un precio de referencia del atracurio de entre G. 20.000 y G. 24.000 por ampolla. “Nos reunimos con ellos, con Cifarma (Cámara de la Industria Química Farmacéutica del Paraguay), porque también entendemos la situación de planificación de su parte y que tenemos que sentarnos a trabajar juntos”, manifestó.

En 2019, el Ministerio de Salud llegó a comprar atracurio a solo G. 9.500 por ampolla.

“Yo me estoy interiorizando. Recién el viernes recibí el corte administrativo. Todos los documentos están a la luz”, dijo León, quien sostuvo que “ya se está viendo” una mejor provisión de medicamentos a los hospitales públicos y explicó que, si bien podrían no cubrirse todas las necesidades de los pacientes, lo que se busca en esta etapa es disminuir los gastos más elevados para los familiares.

Una droga necesaria

“El atracurio es una droga inherente a los respiradores. Si vos vas a tener respirador no te puede faltar atracurio en tu servicio. Siempre hablábamos de que la solución nunca fue habilitar camas, camas, camas... La locura hizo que el Ministerio priorice poner camas en todos lados, pero lo más importante es que cada cama y cada respirador requieren su midazolam”, dijo el Dr. José Fusillo, presidente de la Sociedad Paraguaya de Neumología.

Con esto se detalla que estas drogas se usan con frecuencia en los pacientes que usan respirador, inclusive antes de la pandemia.

“El gran problema de los pacientes con COVID es que hay que ponerlos con una posición que se llama prono, es decir, tenemos que darles vuelta a los pacientes (…) El atracurio te produce un paro respiratorio. Vos ya no respirás, la máquina respira por vos. Eso hace que le dé tiempo a tu pulmón para recuperarse. El atracurio es parte fundamental del paciente crítico, no podés no pensar en atracurio si es que tenés una unidad de terapia intensiva”, finalizó Fusillo.

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