A finales de marzo, la edil liberal María Belén Maldonado Silva, conocida como la “compranotas”, denunció al edil colorado velazquista Diego Romero, su expareja, por el supuesto hecho de violencia domestica (física, verbal y psicológica) que aparentemente ocurrió durante el tiempo en que ambos compartían una relación. Según datos, hace ocho meses se separaron.
Maldonado Silva, hija del diputado liberal Celso Maldonado, obtuvo una orden judicial de alejamiento contra Romero, dictada por la jueza de Paz de Luque, Norma Beatriz Ortiz. El edil colorado tiene prohibido el acceso al domicilio y a cualquier otro lugar donde habite o se encuentre la supuesta víctima de violencia, así como también la comunicación vía telefónica entre ambos.
Con esta disposición judicial, Romero no podrá asistir a la sala de sesiones de la Junta Municipal, ya que ambos se encuentran en pleno ejercicio de sus funciones como concejales electos por voto popular en octubre pasado. El mismo participará de cada sesión a través de medios telemáticos, dijo.
Intentamos hablar con Maldonado Silva para conocer por qué no denunció antes el supuesto hecho de violencia doméstica y también para saber cómo responderá a la denuncia en su contra interpuesta por Romero, por la aparente misma razón, pero no contestó las llamadas a su celular. La misma tiene derecho a réplica y para el usufructo puede comunicarse con nuestro medio.
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Alega “persecución política” pero entabló la misma denuncia
El concejal Diego Romero se refirió sobre la situación judicial que lo afecta y afirmó que “todo es mentira y que se trata de un trasfondo político” con el único fin de perjudicar su imagen política ya que él además de ser candidato a diputado con miras a las próximas elecciones generales, desde el año pasado se desmarcó del cartismo y de manera constante denunció a la administración del actual jefe comunal de Luque, Carlos Echeverría (ANR cartista).
Romero, quien también denunció por el aparente mismo hecho a su par liberal, aseguró que tiene “forma de demostrar” que la acusación de Maldonado en su contra carece de pruebas y falta a la verdad, pero afirmó que él sí cuenta con pruebas contundentes de la supuesta violencia física, verbal y psicológica que padeció durante su relación mantenida con la misma. Dijo además, que lamenta que la edil se aproveche de su condición de mujer para buscar obtener ventajas utilizando a la Justicia.
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“La denuncia en su contra también es por violencia doméstica y también obtuve orden de alejamiento, pero lastimosamente ella recusó a la jueza de Luque y maniobraron y en un día sacaron una revocatoria de la medida que me concedieron porque al haber dos medidas, se colisionan, y ahora mi caso está en San Lorenzo, donde el juez me convocó para una audiencia pero no pude ir y justifiqué mi ausencia, pero igual sin escucharme, revocó mi medida. Ahora yo presenté una apelación para que quede sin efecto la medida en mi contra porque afecta mi lugar de trabajo. Quiero que me dejen cumplir con mis funciones en la Junta para las cuales fui elegido”, dijo Romero en su defensa.
El concejal manifestó también que “es lamentable que una ley (contra violencia contra la mujer) tan importe y especial se esté usando para fines políticos y va a ser un mal precedente que se va a dejar”, dijo Diego Romero.
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“La carpeta no tiene ninguna prueba, es totalmente traído de los pelos y yo hace ocho meses que no estoy con ella, y no va luego a tener pruebas. Es muy peligroso que se esté instrumentalizando a la justicia para fines políticos. Hacen esto solo con el fin de sacarme de la Junta porque yo vengo cuestionando la falta de gestión en la Municipalidad. Es una mentira categóricamente”, indicó Romero.