Dentro del marco del conflicto que desata la reforma de la Caja Fiscal, el sector docente se ratifica en su rechazo a establecer una edad mínima jubilatoria de 57 a 60 años, como plantea el Gobierno, y anuncia que el lunes próximo definirán si van al paro, a modo de protesta.
En caso de que se dé el paro de docentes que afectaría a cerca de 80.000 profesionales, no se desarrollarán las clases el lunes 23 de febrero, como lo establece el calendario escolar.
“Lastimosamente el 23 de febrero y la primera semana no vamos a tener clases en todas las escuelas del país; es decir, vamos a pelear por la derogación de la ley que ellos aprobaron”, manifestó Silvio Piris, presidente de la FEP.
Anunció que los gremios docentes, militares y de las fuerzas públicas podrían convocar a una movilización que tiene como fecha tentativa el 5 de febrero.
“Nos queda una semana para hacer el lobby correspondiente con los diputados”, resaltó.
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Agregó que no están en contra de que se lleve adelante una reforma, pero que no están de acuerdo en “condenarle a un docente” a que trabaje hasta los 57 o 62 años de edad.
“Sólo el que está en el aula conoce la situación de estrés, el desgaste que tiene hoy el docente y condenarle a un docente de 60 años a que imparta clase con niños de preescolar o de primer grado, creo que no es más conveniente”, manifestó.
También dijo que los parlamentarios tienen la intención de tratar el proyecto de ley a tambor batiente antes de que se inicien las clases.
“Pero independientemente de lo que ocurra, si la Cámara de Diputados y de Senadores aprueba, posteriormente el Presidente promulga, nosotros no vamos a iniciar las clases, vamos a ir porque esto se elimine nuevamente”, enfatizó.