La calle Eusebio Lillo, que atraviesa los barrios San Cristóbal, Herrera e Ycua Satí de Asunción, en un tramo de casi 2,5 kilómetros, desde República Argentina hasta Madame Lynch, es prácticamente intransitable para los peatones, debido a la presencia de todo tipo de obstáculos en las veredas. A ambos lados de la calzada, los vehículos estacionan sobre la acera con total impunidad.
Vecinos y ciudadanos que circulan habitualmente por la zona denuncian la nula presencia de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) de Asunción para hacer respetar las normas.
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Hace tiempo que desde Paraguay Accesible, organización que vela por el respeto de los derechos de las personas con discapacidad viene denunciando la violación constante de las normas de tránsito en esa zona.
“¿Silla de ruedas en calle Lillo? Mejor comprate un drone. La vereda es territorio exclusivo para los autos que “solo se quedan 5 minutitos” (que duran 4 horas). La accesibilidad en Asunción es un mito urbano”, posteó la organización recientemente en sus redes sociales.
Tierra de nadie
ABC constató este martes que la situación es crítica, ya que se repite prácticamente en cada cuadra, con locales comerciales que utilizan las veredas como estacionamiento, sin dejar un mínimo espacio para el tránsito peatonal.
En algunos lugares hay talleres mecánicos que utilizan las veredas para estacionamiento permanente de vehículos sobre tacos. En otros sitios, la vereda es deposito de chatarras o estacionamiento permanente de vehículos pesados.
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Frente a locales como despensas, los conductores utilizan las veredas como zona de compras “pick-up” (compras desde el automóvil). En algunos lugares, las motocicletas también utilizan las veredas como estacionamiento.