Celulares en escuelas: viceministra apela a uso pedagógico controlado

Dos niños revisan un teléfono celular en el aula.monkeybusinessimages

La viceministra de Educación Básica habló de las ventajas y desventajas del uso de pantallas en el ámbito educativo. Al respecto, señaló la importancia de la regulación y el acompañamiento para que exista un mayor aprovechamiento y no se convierta en un distractor para los niños y adolescentes.

La viceministra de Educación Básica, Marien Peggy Martínez Stark, afirmó que el uso de celulares y pantallas en escuelas y colegios debe ocurrir dentro de un ámbito regulado y controlado. Dijo que es importante que los menores de edad puedan “oxigenar el cerebro” de la cantidad de información que reciben.

Señaló como aspectos problemáticos el uso no supervisado, así como la edad de inicio, la cantidad de tiempo en pantalla y el contenido al que están expuestos los chicos. Asimismo, señaló que es muy preocupante que se pierda la conexión real entre las personas. “Estamos juntos y estamos con el celular; no nos conectamos, no escuchamos, no vemos”, expresó.

En el mismo contexto, Martínez indicó que esta exagerada dependencia de las pantallas influye en el desarrollo del lenguaje en el niño, porque anteriormente los tutores hacían un mayor esfuerzo para estimular a los más pequeños, pero en la actualidad se recurre a los celulares para distraerlos o que se queden quietos.

El círculo de la irritabilidad

La viceministra dijo que una de las señales del problema del uso no controlado de pantallas es la irritabilidad que se registra en niños cada vez más pequeños, algo que es consecuencia directa de la falta de sueño. Sin embargo, para mitigar esa irritabilidad de los hijos, los padres vuelven a darles celulares con el fin de calmarlos. “Todo esto tiene un efecto importante; el aparato no reemplaza el vínculo humano”, señaló.

Remarcó que, según la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, los niños no deben acceder a pantallas como la televisión antes de los dos años. De dos a cuatro años, como máximo una hora, pero se aclara que debe ser contenido seleccionado de aprendizaje. De cinco a 11 años, entre una y dos horas fraccionadas y recién de 12 a 17 años dos horas como alternativa recreativa.

“No estamos hablando de quitar porque no es posible, sino de controlar y de ver cuánto tiempo está y con qué cosas está en la pantalla”, explicó.

Proyecto de ley

En diciembre del año pasado, La Cámara de Diputados aprobó en general el proyecto de ley que prohíbe totalmente el uso de teléfonos celulares en escuelas y colegios, pero aplazó su estudio artículo por artículo para marzo de este año.

El propulsor de la norma, el cartista José Rodríguez, señaló que planea flexibilizar el texto y cambiarlo a una “regulación”.

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