El gabinete del intendente de Asunción, Luis Bello (ANR-cartista) aún no respondió a los cuestionamientos planteados desde la Comisión de Hacienda de la Junta Municipal, hacia el Balance 2025. Concejales opositores denuncian que esta falta de respuestas técnicas impide una fiscalización efectiva del ejercicio fiscal.
Este reporte financiero incluye los últimos meses de la gestión de Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista), incluyendo los dos meses de la intervención a su administración, que estuvo a cargo de Carlos Pereira; y los primeros meses de gestión de Bello, que asumió a fines de agosto, cuando Nenecho, presionado por denuncias de graves irregularidades, renunció.
En conversación con ABC, los concejales Humberto Blasco (PLRA) y Álvaro Grau (PPQ) coincidieron en que la gestión de Bello arrastra los mismos vicios de la administración anterior. Sostienen que no se han revertido las irregularidades señaladas por el interventor Pereira durante su breve periodo de mando, de 60 días.
Para los ediles, la estructura oficialista busca proteger las faltas cometidas en periodos pasados sin ofrecer aclaraciones reales. La continuidad del modelo de gestión de “Nenecho” es vista como un obstáculo para el saneamiento de las arcas municipales.
Balance 2025: serias dudas
Para ambos concejales existen serias dudas sobre la ejecución de ingresos en áreas críticas como la Estación de Buses de Asunción (EBA) o los mercados zonales. Blasco señaló que el balance revela que la municipalidad no tiene capacidad de pago para sus deudas vencidas. La falta de respuestas sobre estos puntos específicos genera incertidumbre sobre la viabilidad financiera de la capital.
Álvaro Grau (PPQ), por su parte, denunció la eliminación de la cuenta “saldo de bonos” del presupuesto 2026. ”Ese dinero sigue desaparecido, pero sin embargo, también hoy tenemos desaparecido de las cuentas municipales el saldo de bonos, que es lo más grave”.
Para Grau, esta maniobra presupuestaria tiene como finalidad ocultar el destino de los G. 500.000 millones de bonos que debieron ser para obras, pero que la administración anterior desvió a salarios y otros gastos corrientes. Esto, aseguró, bloquea la posibilidad de que la Junta realice auditorías anuales sobre esos fondos específicos.
Grau remarcó que Asunción se encuentra en un estado de “quiebra financiera” irreversible según los datos analizados. La baja ejecución en inversiones y obras de desagüe pluvial contrasta con la urgencia de proteger la vida ciudadana.
Chicanas
Desde inicios de abril, el concejal Blasco había denunciado “chicanas” por parte del oficialismo, como la declaración de asuetos, para acortar plazos de análisis del balance. Según Blasco, esta estrategia buscaría forzar una sanción ficta del balance ante la imposibilidad de analizar documentos tan voluminosos.
El concejal advirtió que el tiempo de estudio es insuficiente para auditar seriamente la rendición de cuentas presentada. El retraso deliberado en la entrega de informes técnicos parece ser una táctica para evitar el debate sobre los gastos.
El plazo límite para la presentación de los dictámenes y el tratamiento del Balance General y la Rendición de Cuentas 2025 vence, según estimaciones del concejal Humberto Blasco, el 6 de mayo.
Para llegar a esa fecha con una decisión, se prevé que la comisión de Hacienda de la Junta Municipal reciba los documentos antes de la próxima sesión ordinaria. De lo contrario, no descartan la realización de una sesión extraordinaria donde se debería definir la postura oficial.