En una entrevista cargada de humanidad y franqueza, el doctor Saúl Recalde, viceministro del Ministerio de Salud Pública (MSPBS), relató la difícil experiencia por la que atravesó el pasado fin de semana junto a su esposa embarazada.
El viceministro contó a ABC que acudió al Hospital Materno Infantil San Pablo como un ciudadano más, enfrentando las deficiencias y aciertos del sistema que él mismo encabeza.
Mientras se encontraban en el interior del país, su esposa -quien cursa un embarazo de 14 semanas- comenzó con un sangrado persistente. “Yo debía volver a Asunción y para no dejarla sola, vino conmigo. Mi señora sangró todo el camino desde Santaní, una hora y media de viaje. Mi única preocupación era saber si mi hijo seguía con vida”, confesó Recalde.
Al llegar a la capital del país, el viceministro decidió no acudir a su seguro privado, pese a tener uno. “Yo soy el encargado del sistema de salud y confío en el sistema público”, afirmó, explicando por qué eligió el Hospital San Pablo para la atención de urgencia.
Recalde agregó: “Yo no me presenté como el viceministro para que me atiendan. Me bajé con remera y vaquero, con mi hijo en el regazo, y me puse a formar fila como cualquiera”.
Viceministro de Salud enfrentó la burocracia y la falta de empatía
A diferencia de lo que se podría esperar para una emergencia de este tipo, el viceministro señaló que los inconvenientes comenzaron desde el proceso de triaje. A pesar de que su esposa llegó con una hemorragia activa, la clasificación y la gestión de los insumos básicos evidenciaron grietas en el sistema.
En el consultorio, Recalde, quien es médico con 16 años de trayectoria y tiene especialidad en imágenes, intentó proporcionar datos técnicos sobre las ecografías previas de su esposa para agilizar el diagnóstico. Sin embargo, se encontró con la resistencia de una médica residente, pese a explicarle que él es médico.
La profesional se negó a tomar en cuenta la información verbal del viceministro, insistiendo en los papeles físicos que no tenían a mano en ese momento de desesperación. Tras cuestionar la falta de uso del ecógrafo para verificar la vitalidad fetal (procedimiento estándar en sangrados), la residente optó por expulsar a Recalde del lugar. “Me echó de la sala. No hubo gritos, le dije gracias y me retiré a esperar afuera con mi hijo”, expresó Recalde, pese a admitir que fue un momento de desesperación como padre.
El viceministro relató además, que a pesar de que el hospital contaba con un stock de espéculos desechables, le entregaron una orden para que saliera a comprar uno. “Me dieron una orden para comprar un espéculo desechable y yo sabía que había 7.000 en el stock del hospital”, dijo.
“No quiero sanciones, quiero educación”
A pesar del mal rato, el viceministro fue enfático en que no busca represalias contra el personal de blanco. Su objetivo es transformar la experiencia en una oportunidad de mejora para el Protocolo de Código Rojo.
“Al único que le llamé fue al director del Hospital San Pablo para explicarle que debemos pulir el sistema de Código Rojo, porque mi objetivo no es sancionar a nadie, sino impulsar protocolos que aseguren una atención de calidad para todos los usuarios", señaló.
“Yo no quiero sancionar a nadie, menos a un residente en formación. Lo que quiero es que se cumplan las normativas de atención y que el equipo de guardia esté preparado no solo para lo clínico, sino para contener la ansiedad de un padre que teme perder a su hijo”, añadió Recalde, todavía consternado, ya que el cuadro de su esposa sigue siendo delicado debido a un lago hemorrágico en la placenta.
“Confío en el sistema”, asegura Recalde
El viceministro contó que siempre fue usuario del sistema público de salud, donde perdió a su madre e internó a su padre. Aseguró que conoce los errores estructurales y logísticos, y que para mejorar la organización no siempre se necesita dinero, sino reestructuración y educación médica continua.
“Yo confío en el sistema. Es más, sigo confiando en el sistema, pero no voy a esconder que seguimos teniendo errores”, dijo. Recalde aseguró que seguirá trabajando para que ningún ciudadano pase por la incertidumbre que él vivió.