El presidente de la República, Santiago Peña, utilizó sus plataformas digitales para enviar un mensaje tras su reciente visita oficial a Taiwán. En el material, el mandatario confirmó el inicio de un camino para crear el “hub de inteligencia artificial más grande del mundo”, una apuesta que busca transformar la matriz económica del país mediante la tecnología de punta.
“En la era de la inteligencia artificial, el mundo necesita procesadores y energía limpia. Hoy Paraguay y Taiwán se unen”, expresó el jefe de Estado, subrayando que la clave del proyecto reside en combinar el liderazgo taiwanés en microchips con la abundancia de energía renovable de las binacionales paraguayas.
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Tecnología taiwanesa, energía paraguaya
El video destaca imágenes de laboratorios de alta tecnología y la majestuosidad de las represas, reforzando la narrativa de que Paraguay ya no debe ser visto solo como un productor de materias primas, sino como un socio estratégico para la tecnología del siglo XXI.
“La energía que definió el siglo XX, junto con la tecnología que va a definir la inteligencia en el siglo XXI”, afirma Peña al tiempo de ratificar que el beneficio de la relación con Taiwán trasciende la cooperación tradicional y se adentra en la soberanía tecnológica.
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Resistencia en la “isla” diplomática
Paraguay se mantiene como el único país de Sudamérica que reconoce oficialmente a Taiwán, una postura que lo coloca en una situación de “isla” diplomática en la región. Mientras los vecinos del Mercosur ceden ante el avance de Pekín, el Gobierno de Peña intenta demostrar que la lealtad hacia Taipéi puede traducirse en inversiones de alto valor agregado.
Sin embargo, Peña enfrenta una presión interna constante, especialmente de sectores del agronegocio que ven con frustración cómo los mercados de China Popular permanecen cerrados para la carne y la soja paraguaya debido a la falta de relaciones diplomáticas. A esto se suma la agresiva diplomacia de “chequera” de Pekín, que busca erosionar los últimos apoyos internacionales de la isla.