Padres de familia y estudiantes de la Escuela Básica N.º 6151 Nueva Esperanza, ubicada en el asentamiento campesino del mismo nombre, iniciaron una toma de la institución educativa para exigir al Ministerio de Educación y Ciencias la devolución de varios rubros docentes que fueron trasladados a otras escuelas.
La medida de fuerza comenzó esta semana y mantiene paralizadas las actividades normales dentro de la institución, mientras los manifestantes aguardan una respuesta de las autoridades educativas.
Los padres sostienen que la escuela viene sufriendo desde hace años la reducción progresiva de su plantel docente, situación que actualmente obliga a impartir clases mediante el sistema de plurigrado en varios niveles. Uno de los voceros de la protesta, Félix Núñez, afirmó que desde la fundación de la institución ya fueron trasladados al menos nueve rubros docentes, dejando a distintos grados sin maestros exclusivos.
Según explicó, el último caso corresponde a la encargada de despacho de la escuela, quien fue trasladada a una institución de la compañía Itacurubí, también en el distrito de Mauricio José Troche. El traslado no solo implicó la salida de la directora interina, sino también la reasignación de dos rubros de aula que estaban vinculados a la institución, además del cargo administrativo que desempeñaba.
Los manifestantes aseguran que la decisión tuvo un impacto inmediato en la organización académica de la escuela. Indicaron que los alumnos del preescolar quedaron sin docente propio y debieron ser incorporados a una misma sala junto con estudiantes del primer grado.
La misma situación se registra en otros cursos, donde segundo y tercer grado comparten una sola aula y un único docente. Asimismo, los estudiantes de cuarto y quinto grado también reciben clases de manera conjunta debido a la insuficiencia de maestros.
Lea más: Padres y alumnos se movilizan en San Pedro de Ycuamandyyú para exigir rubro docente
Los padres consideran que esta modalidad afecta el proceso de aprendizaje y dificulta la atención adecuada de los alumnos, especialmente en los primeros años de escolaridad. La institución alberga actualmente a unos 65 estudiantes distribuidos desde el nivel inicial hasta el tercer ciclo de la Educación Escolar Básica.
De acuerdo con los reclamos, las autoridades educativas justifican los traslados argumentando una supuesta baja matrícula escolar. Sin embargo, los manifestantes rechazan esa explicación y sostienen que el problema responde a otros factores.
Núñez señaló que muchos docentes buscan ser reasignados a escuelas ubicadas en zonas urbanas o de más fácil acceso debido a la distancia y las dificultades para llegar hasta el asentamiento Nueva Esperanza. Incluso, los padres denuncian que algunos traslados son gestionados durante periodos de contiendas políticas o cambios administrativos dentro del sistema educativo.
Lea más: Festín con rubros: cartistas blindan a “ministro inútil, pelele y defensor de políticos”
Los manifestantes sostienen además que la disminución de la matrícula es consecuencia directa de la pérdida constante de rubros docentes. Afirman que la reducción de maestros afecta la calidad de la enseñanza y provoca que numerosas familias opten por trasladar a sus hijos a otras instituciones educativas. A criterio de los pobladores, se trata de un problema cíclico que termina debilitando progresivamente a la escuela y justificando nuevos recortes de personal.
Ante la protesta, fue consultado el supervisor pedagógico Edgar Guillén sobre las gestiones realizadas para buscar una salida al conflicto. El funcionario confirmó que se encuentra trabajando en una propuesta de solución, aunque evitó brindar detalles sobre las alternativas analizadas o posibles acuerdos con los padres.
Mientras tanto, los manifestantes anunciaron que mantendrán la toma de la institución hasta obtener una respuesta concreta que garantice la restitución de los rubros docentes y el funcionamiento normal de todos los grados de la escuela.