La investigación sobre la presunta negligencia médica que conmocionó a los asegurados del Instituto de Previsión Social (IPS) avanza hacia su etapa decisiva. Tras la polémica intervención quirúrgica registrada el 27 de marzo, cuando una paciente fue sometida a una mastectomía en el lado incorrecto, la Superintendencia de Salud emitió un informe preliminar que expone negligencia y encubrimiento y ahora está analizando el grado de responsabilidad institucional y profesional.
El Instituto de Previsión Social (IPS) ya presentó su descargo, luego de recibir el miércoles último el informe preliminar. Ahora la Superintendencia de Salud cuenta con un plazo de 10 días para emitir su informe final sobre la cirugía errónea realizada a la paciente en el Hospital Ingavi.
Fuentes del seguro social confirmaron que la institución remitió el descargo solicitado dentro del plazo estipulado, de cinco días. Con este documento, la Superintendencia de Salud tiene ahora que concluir el sumario y publicar el informe final. Este reporte será entregado a la familia, que puede hacer uso del mismo como elemento probatorio fundamental en una denuncia penal.
Extirpación de mama equivocada: los hallazgos del informe preliminar
El caso, que tomó relevancia pública cuando la hija de la paciente lo denunció, en marzo, volvió a generar indignación en la ciudadanía luego que, la semana pasada, se filtrara el informe preliminar sobre el procedimiento, cuyos detalles fueron expuestos por el diario ABC Color. Según el documento, el error se habría originado en una cadena de fallos procedimentales básicos:
- Omisión de protocolos: El informe indica que no se cumplió con el protocolo de “cirugía segura”, que exige la verificación de la identidad del paciente, el sitio quirúrgico y el procedimiento a realizar antes de iniciar la operación.
- Falla en el marcado: Se señaló la ausencia o el error en el marcado prequirúrgico de la mama que debía ser extirpada, lo que derivó en la intervención del lado sano.
- Deficiencia en la lectura de ficha: El reporte sugiere que el equipo médico responsable no realizó una revisión exhaustiva de la carpeta clínica ni de los estudios de imagen previos, que claramente identificaban la mama afectada por el nódulo cancerígeno.
- Irregularidades en el proceso: El informe preliminar destacó que el equipo quirúrgico involucrado procedió sin las salvaguardas mínimas, calificando el hecho como una falla evitable que constituye una lesión grave para la paciente.
- Omisión del “Time-out” o pausa quirúrgica: El informe preliminar destacó que el registro no reflejaba que se hubiera realizado la pausa de seguridad obligatoria (el time-out). Si el documento decía que se hizo pero no se hizo, o si simplemente el registro de ese paso desapareció del protocolo, se considera una grave irregularidad administrativa.
- Alteración documental: Al intentar reconstruir el caso, las autoridades encontraron que la cadena de custodia de la información (quién marcó a la paciente, quién leyó la ficha, quién firmó el consentimiento) estaba fragmentada o mal documentada, lo que es equivalente a un “borrado” de la responsabilidad.
La voz de la familia
Familiares de la paciente han denunciado públicamente que el error no solo implicó la pérdida de un órgano sano, sino un trauma físico y psicológico severo. Según el testimonio de la familia, la médica interviniente, tras el incidente, se limitó a pedir disculpas, reconociendo el error sin ofrecer una explicación técnica satisfactoria sobre cómo ocurrió una equivocación de tal magnitud.
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La paciente, quien además debió enfrentar complicaciones respiratorias postoperatorias, continúa bajo seguimiento médico mientras aguarda que las autoridades apliquen las sanciones correspondientes a los responsables del hecho.
Se espera que el informe final de la Superintendencia de Salud no solo determine las responsabilidades, sino que también dicte medidas correctivas para evitar que este tipo de negligencias se repitan en los servicios del IPS.