Cuenca Santo Domingo: vecinos denuncian peligro y promesas incumplidas de Luis Bello

Funcionarios y maquinaria trabajan en la zona de la calle Nuestra Señora del Carmen, zona de la Cuenta Santo Domingo.

La obra del desagüe pluvial en la cuenca Santo Domingo registra un severo retraso. Vecinos del barrio denuncian promesas rotas del intendente Luis Bello tras la continuidad de la clausura de la calle Nuestra Señora del Carmen. Advierten sobre el peligro peatonal por veredas rotas y exigen que la Municipalidad de Asunción agilice los trabajos.

A más de un año de su inicio oficial, el 27 de marzo de 2025, la construcción del sistema de desagüe pluvial en la cuenca Santo Domingo se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para los residentes de la zona.

El ambicioso proyecto, diseñado para abarcar 180 hectáreas y 105 subcuencas urbanas, debía concluir en un plazo de doce meses. Sin embargo, a la fecha, los trabajos registran apenas un 30 por ciento de ejecución física.

A la alarmante lentitud de las tareas se suma el malestar generalizado por las promesas incumplidas de las autoridades.

El pasado 20 de mayo, durante una verificación en la zona, el intendente de Asunción, Luis Bello, aseguró públicamente que la calle Nuestra Señora del Carmen sería rehabilitada al tránsito en un periodo de 10 días. Transcurrido ese plazo, la importante arteria vial continúa completamente clausurada, agudizando el caos en el sector.

Si bien la maquinaria sigue operando, los frentes de trabajo no logran convencer a la comunidad, que mira con extrema preocupación la calidad de las terminaciones. El descontento vecinal apunta principalmente a la falta de prolijidad y a las condiciones de inseguridad con las que conviven diariamente.

“Hace tiempo que estamos con esta situación. Si bien las obras están avanzando bastante lentas, ahora habilitaron un acceso para los vecinos del lugar, pero aún falta mucho para que se habilite al tránsito normal”, expresó David Aquino, residente afectado por las intervenciones.

Aquino lamentó el manejo logístico de la contratista y la vulnerabilidad a la que están expuestos los peatones: “Tenemos mucho desorden por parte de las personas que están trabajando acá y las terminaciones no son lo bastante seguras ni buenas, por lo que caminar por acá es un verdadero peligro”.

Un recorrido visual por el vecindario permite constatar la gravedad de las denuncias. Las veredas de las viviendas se encuentran totalmente destruidas como consecuencia de las excavaciones y el uso de maquinaria pesada.

Esta situación no solo impide el tránsito seguro de los frentistas, sino que bloquea por completo el ingreso de los vehículos a los garajes privados, aislando prácticamente a las familias.

Ante el escenario de incertidumbre y abandono, los afectados exigen respuestas inmediatas y una fiscalización rigurosa por parte de la Comuna capitalina. “Que el intendente Luis Bello se haga responsable. Que cumpla sus promesas porque estamos aguantando ya casi un año. No estamos en contra del progreso, pero necesitamos que esta obra avance mucho más rápido”, concluyó Aquino.

Lo
más leído
del día