El laberinto vial en Asunción suma un nuevo bloqueo desde hoy, lunes 18 de mayo. La Municipalidad de Asunción, administrada por Luis Bello (ANR-cartista), dispuso la clausura de un tramo de la calle Presbítero Justo Román por un plazo de 45 días, aislando aún más a los barrios Manorá y Santo Domingo, como parte de las obras de desagüe pluvial.
El proyecto fue prometido por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) con dinero de los bonos G8 (2022). Su administración desvió los fondos, que debían ser utilizados para infraestructura pero fueron a salarios y otros gastos corrientes, lo que provocó retrasos por falta de pago a los contratistas.
La avenida Augusto Roa Bastos, convertida hace meses en una vía de doble sentido, se verá todavía más colapsada ante la falta de alternativas de conexión entre ambos barrios. Manorá y Santo Domingo, dos de las zonas más cotizadas de la capital, estrenan así el estatus involuntario de “barrios cerrados” tras el cierre de uno de los últimos pulmones viales de la zona.

En esta nota te contamos todo lo que tenés que saber para circular por la zona sin quedar atrapado.
Bloqueo en la calle Justo Román: El nuevo frente de la cuestionada obra pluvial
La Municipalidad de Asunción anunció que la calle Presbítero Justo Román, entre la avenida Augusto Roa Bastos y Comandante Luis González, estará clausurada para la ejecución de trabajos correspondientes al desagüe pluvial de la cuenca de Santo Domingo.
Mientras los comunicados oficiales prometen un desagüe pluvial a largo plazo, la realidad inmediata de estos barrios es de calles rotas y desidia. El paisaje residencial está reducido hoy a zanjas abiertas, montañas de tierra y escombros, con maquinarias pesadas que bloquean los accesos a los garajes de los frentistas.

La obra ya generó el bloqueo de varios locales gastronómicos de la zona, que hace meses reportan haber entrado en “modo supervivencia”, como consecuencia de la caída abrupta de las ventas.
Mapa del desvío: ¿Cómo circular en la zona afectada?
La avenida Augusto Roa Bastos opera desde hace meses en doble sentido, absorbiendo un caudal vehicular para el que no fue diseñada. Con este nuevo cierre, los conductores pierden la última alternativa de circulación fluida que conectaba ambos barrios.
Para circular hacia Manorá, los conductores deberán utilizar las alternativas dispuestas por la Policía Municipal de Tránsito (PMT). Debido a que el tramo de Presbítero Justo Román queda cerrado entre Roa Bastos y Comandante Luis González, los frentistas se verán obligados a realizar complejas maniobras para salir de la zona.
Ante la clausura, la principal vía de escape para cruzar de un barrio a otro será la avenida Federación Rusa, frente al Banco Central del Paraguay (BCP). Esta arteria se convertirá en un cuello de botella donde los automovilistas avanzan a paso de hombre para circular por la zona.
La maniobra se complica, dado que Federación Rusa solo es de doble sentido hasta la Melvin Jones, calle que los conductores deberán tomar para recién allí volver a Del Carmen y reingresar al barrio.
Vecinos atrapados en Manorá y Santo Domingo tras un año de promesas
Este suplicio diario de los asuncenos es la herencia directa de la nefasta gestión de Óscar “Nenecho” Rodríguez, cuya gestión desvió los fondos para el financiamiento de este y otros proyectos de infraestructura.
Rodríguez había adjudicado el proyecto de Santo Domingo al Consorcio Pluvial Santos (Chaves Construcciones y Covipa), representado, entre otros, por Óscar Antonio Rubiani. El costo total es de G. 72.389 millones, del que ya se pagaron G. 14.798, según la dirección Nacional de Contrataciones (DNCP). El plazo para la obra era de un año, que se cumplió a fines de marzo.

El interventor de la gestión de Rodríguez, Carlos Pereira, documentó en su informe final que, mediante “terribles prácticas ilegales”, como la utilización de una “cuenta única”, Nenecho desvió G. 512.000 millones de los bonos G8, que debían ser destinados a estos desagües, para financiar el clientelismo y pagar salarios. De las ocho cuencas prometidas con ese dinero, apenas empezaron 4 y no aún no se terminó ninguna.
Rodríguez renunció en agosto, presionado por el contundente informe del interventor. Su gestión carga con 8 causas penales, entre ellas una acusación por asociación criminal y lesión de confianza en la causa de los “detergentes de oro”. Incluso así, él se está candidatando nuevamente para ser concejal.
Al desastre financiero se suma el default de la comuna, administrada desde agosto por Luis Bello. Entre mayo de 2025 y marzo de 2026, la comuna acumula más de G. 81.000 millones en intereses vencidos e impagos con los bonistas, quienes ahora exigen otros G. 9.000 millones en puros intereses punitorios, bajo la amenaza de iniciar acciones legales.
