Entre las declaraciones más relevantes de la audiencia se destacó la del jefe de gabinete del Departamento de Homicidios, David Delgado, quien expuso elementos que, según la investigación policial, refuerzan la participación y el conocimiento de los procesados sobre el crimen.
El investigador sostuvo que Chiara Yasid Rolón Melgarejo tenía conocimiento de los planes para interrumpir el embarazo de la adolescente y de las intenciones que existían contra la víctima. La mujer no informó a las autoridades sobre estos hechos ni siquiera después de consumado el asesinato.
Asimismo, indicó que la pesquisa revela una presunta colaboración del suegro del principal sospechoso durante el período en que el adolescente permaneció prófugo. Según los datos expuestos en juicio, el hombre habría contribuido a evitar que el menor fuera localizado por las autoridades y tampoco habría comunicado a la Policía información relacionada con el crimen.
Delgado también ratificó que el principal acusado mantuvo intercambios de mensajes con el abogado y comerciante Franco Acosta Céspedes en busca de información y acceso a medicamentos vinculados a la interrupción del embarazo de aproximadamente 14 semanas que cursaba María Fernanda al momento de los hechos.
Las declaraciones presentadas durante esta etapa del juicio fortalecen la teoría sostenida por la Fiscalía respecto a la participación y el grado de conocimiento que habrían tenido los acusados sobre los acontecimientos que derivaron en el asesinato de la adolescente, un caso que generó una profunda conmoción a nivel nacional.
A pedido de las partes, el Tribunal dispuso un receso de las audiencias y fijó la continuidad del juicio para el próximo martes, ocasión en la que está prevista la comparecencia de otros diez testigos. El proceso permanece en la etapa testifical, considerada clave para la reconstrucción de los hechos y la determinación de responsabilidades de los acusados.