Juicio a Hernán Rivas: testigos vinculados a universidad dijeron no conocer al exsenador

Exsenador Hernán David Rivas, acusado de presuntamente haber falseado su título de abogadoArcenio Acuña

En el marco del juicio oral y público al exsenador Hernán Rivas, procesado por la presunta obtención de un título falso de abogado, comparecieron este viernes cuatro testigos citados por el Ministerio Público. Tres de ellos, supuestos exalumnos de la carrera de Derecho, y una exfuncionaria de la Universidad Sudamericana, declararon de forma telemática y coincidieron unánimemente en que ninguno de ellos vio ni conoció jamás al acusado durante su época universitaria.

En el juicio oral que se le sigue al exsenador cartista, Hernán David Rivas, este viernes declararon Guillermo Gauto, Livio Díaz, Elía González y Lourdes Mabel González. Todas estas personas aseguraron que recién supieron de la existencia del exparlamentario y exmiembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) cuando el caso cobró notoriedad a través de los medios de comunicación.

Además de la falta de coincidencia presencial con el procesado, las declaraciones evidenciaron importantes lagunas de memoria en relación con la vida académica, como el desconocimiento de nombres de profesores, y dejaron al descubierto un complejo manejo administrativo en la Universidad Sudamericana en cuanto a matriculaciones, convalidaciones de materias y expedición de títulos.

“No le conozco como persona ni en persona”

El primer testigo en declarar fue Guillermo Gauto, quien detalló que ingresó a la sede de Luque de la Universidad Sudamericana en 2014 para convalidar materias tras haber dejado la Universidad del Pacífico en 2010 por problemas económicos. Gauto indicó que rindió sus exámenes, presentó y defendió su tesis de grado en diciembre de 2015 y acudía a clases en el turno tarde, unas tres veces por semana.

Al ser consultado de forma directa por la Fiscalía si llegó a cruzarse con Hernán Rivas, respondió: “La verdad es que yo no le conozco al señor. No le conozco, no le conozco como persona ni en persona; solamente ahora por los medios de comunicación nomás yo le ubico... Yo no llegué a contactar con él, nunca tuvimos ni una conversación, nada”.

El testigo señaló que eran cerca de 15 compañeros de curso, pero al ser requerido sobre el cuerpo docente, admitió no recordar a los profesores, salvo al doctor Euclides Acevedo (a quien ubicó en la mesa examinadora de su tesis) y a Óscar Rodríguez como autoridades de la época. Asimismo, confirmó que nunca averiguó si la universidad ni la carrera contaban con la habilitación del Consejo Nacional de Educación Superior (Cones) o de la Aneaes.

Hernán Rivas y su abogada, Alba Zaracho

Clases con seis alumnos y olvido de docentes

A su turno, el testigo Livio Díaz relató que cursó únicamente el último semestre de la carrera entre finales de 2012 y 2013 en la filial de Luque, en el turno noche. Precisó que en su aula solo asistían entre seis y ocho alumnos y que los profesores llamaban lista de manera verbal sin hacerles firmar.

Al ser interrogado sobre el acusado, Díaz remarcó: que “nunca” lo vio en las instalaciones del recinto universitario. Pese a haber cursado materias del tramo final como Procesal Penal, el testigo sostuvo que no recordaba el nombre de ningún profesor de esa u otras asignaturas. Respecto a la gestión de su título, relató que debió andar “muchísimo” detrás de las autoridades para que se lo entregaran en 2016, sin precisar con qué funcionarios en específico realizó los trámites.

Aulas en una escuela parroquial y viajes para rendir

Uno de los testimonios más llamativos fue el de Elía Ramón González, residente en Saltos del Guairá. Explicó que era estudiante de la Universidad Nacional del Este hasta 2014, cuando la sede local se cerró y le quedaban pendientes dos materias para egresar. González relató que, ante la imposibilidad de viajar a Ciudad del Este por trabajo, a través de una “franquicia” o acuerdo con la Universidad Sudamericana, que en Saltos del Guairá solo ofrecía la carrera de Medicina, se habilitaron clases de Derecho impartidas por docentes locales.

Al no contar con infraestructura propia para la carrera de Derecho, la universidad alquiló las instalaciones de una escuela parroquial para dictar las clases los sábados. No obstante, las evaluaciones finales y la defensa del trabajo final debían realizarse presencialmente en la sede de Luque, trámite que González realizó a mediados de 2015. Al ser preguntado sobre Rivas, el testigo contestó entre risas: “Nunca le he visto ni se le veía, tampoco le iba a conocer porque no sabía de su existencia... ahora todo el mundo ya le conoce”.

González detalló que el grupo que viajaba desde Saltos del Guairá para rendir integraba entre 18 y 20 personas, y que los trámites de legalización y titulación ante el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) le demandaron cerca de un año, concretando su juramento profesional a fines de 2016.

El tribunal que juzga a Hernán Rivas está integrado por Juan Carlos Zárate, María Fernanda García (presidenta) y Yolanda Portillo.

Filial exclusiva para Medicina

Finalmente, prestó declaración Lourdes Mabel González, quien se desempeñó como coordinadora académica en la sede de la Universidad Sudamericana en Pedro Juan Caballero entre los años 2014 y 2016.

La exfuncionaria aclaró de entrada que nunca conoció a Hernán Rivas y precisó que en dicha filial fronteriza no existía la carrera de Derecho, dictándose de forma exclusiva la carrera de Medicina para una población mayoritariamente de estudiantes brasileños.

González explicó que los trámites de titulación no se gestionaban de manera directa en la filial, sino que las documentaciones académicas eran remitidas a la Secretaría General de la sede central en Asunción, encargada de la expedición de los cartones y homologaciones ante las entidades oficiales.

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