Otra negligencia en IPS: joven terminó con perforación intestinal tras cirugía, denuncian

Junior Emmanuel Leguizamón pasa sus días postrado en una cama, dependiendo de una bolsa de colostomía.José HeidABC TV

Junior Leguizamón entró al IPS Central por una apendicitis y hoy vive ostomizado tras tres intervenciones fallidas. Su madre, quien padece cáncer pero prioriza la salud de su hijo, califica al sitio como una “carnicería” y exige controles urgentes a las autoridades.

Lo que comenzó como una intervención médica de rutina por apendicitis se transformó en una angustiante pesadilla para una familia de escasos recursos de Remansito, Presidente Hayes.

Hoy, Junior Emmanuel Leguizamón pasa sus días postrado en una cama, dependiendo de una bolsa de colostomía y a la espera de una cuarta cirugía para intentar reparar el daño sufrido tras pasar por el Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS).

Junior Leguizamón está a la espera de una cuarta cirugía para intentar reparar el daño sufrido tras pasar por el Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS). Foto: Archivo.

Su madre, Élida López, denuncia una presunta negligencia médica que complicó drásticamente el estado de salud de su hijo.

“A los 17 años él era un chico totalmente sano. Entró por una apendicitis y hoy está en cama. Le hicieron tres cirugías y en la segunda le provocaron una perforación intestinal”, relató la mujer, quien vive entre la impotencia y el temor constante por la vida del joven.

Un calvario de cirugías e infecciones

Según narra Élida, las irregularidades comenzaron desde el primer procedimiento en el IPS Central. Tras la operación inicial de apendicitis, el joven fue dado de alta a los pocos días, pero a la semana su cuadro empeoró gravemente.

“Nos dieron el alta en cinco días y volvimos a los ocho días para control. Ahí mi hijo se desvaneció. Le tuvieron que reabrir la cirugía para que drene toda la pus que le quedó adentro”, recordó.

Poco después, alrededor de Semana Santa, debieron ingresar nuevamente de urgencia. Fue durante esa segunda intervención en el IPS cuando se produjo la perforación intestinal, complicación que lo llevó directo a la unidad de cuidados intensivos.

Para Élida, las confirmaciones de la negligencia no solo provinieron de las evidentes secuelas físicas, sino de las propias palabras del personal de salud. “El doctor que le operó la tercera vez le confesó a mi mamá, con total franqueza, que mi hijo estaba en terapia por imprudencia de los mismos doctores”, afirmó la madre.

A pesar de la gravedad del hecho, en su momento decidió no interponer una denuncia formal en ese mismo instante por un temor primario: la seguridad de su hijo internado.

“No denuncié porque tenía miedo de que lo maten ahí adentro. Es una carnicería ese IPS y ahora tenemos que volver. Tengo mucho miedo, la vida de mi hijo está en juego. De rodillas pido que no le jueguen más mal”, clamó con angustia.

Doña Élida muestra los documentos en donde supuestamente se deja constancia de que su hijo ingresó por un procedimiento de rutino y salió con una perforación intestinal.

Sacrificio maternal contra el tiempo y la pobreza

La situación socioeconómica de la familia agrava aún más la crisis. Al ser un paciente ostomizado, Junior requiere insumos constantes, además de traslados especiales hasta el IPS Ingavi, donde deberá someterse a la cuarta operación para intentar reconstruir su tránsito intestinal. Debido a su fragilidad, no puede movilizarse en transporte público.

Para costear los pasajes en vehículos particulares y comprar las bolsas de colostomía, Élida organiza rifas y sorteos en su comunidad. Todo esto mientras ella misma enfrenta una batalla personal silenciosa y devastadora: un diagnóstico de cáncer de cuello uterino.

“Tengo cáncer, pero dejo mi enfermedad de lado por mi hijo. A mí, poco y nada me interesa mi salud ahora; yo quiero ver a mi hijo levantarse de esa cama, que sea el chico que siempre fue. Él quiere trabajar para ayudarme, pero no puede”, expresó la mujer entre lágrimas.

Doña Élida afronta el calvario personal de su hijo mientras ella misma enfrenta una batalla personal silenciosa y devastadora: un diagnóstico de cáncer de cuello uterino.

Un pedido directo a la presidencia del IPS

Ante la inminencia de la nueva cirugía, la familia apela directamente al presidente del Instituto de Previsión Social, el Dr. Isaías Fretes, para que intervenga de manera urgente en la supervisión de los profesionales que operan en los centros del ente.

“Le pido al señor presidente que controle bien a sus doctores para que no le jueguen mal a nadie más. No le deseo esto ni a mi peor enemigo. Hay cosas graves que pasan dentro del hospital y él no las ve, pero tiene que verlas. Mi hijo tiene documentos que prueban la perforación intestinal tras ingresar por algo simple”, enfatizó López.

La familia apela directamente al presidente del Instituto de Previsión Social, el Dr. Isaías Fretes, para que intervenga

Apoyo ciudadano

La familia apela a la solidaridad de la ciudadanía para poder afrontar los gastos de traslado y los insumos médicos necesarios para este nuevo proceso operatorio. Aquellas personas de buen corazón que deseen colaborar con Junior y su madre pueden comunicarse al número 0991 696 015.

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