Crecida del Paraná obliga a evacuar animales en zonas rurales de Cerrito

Un ganado vacuno yace a orillas del río; murió ahogado debido a la crecida del río Paraná

CERRITO. La crecida del río Paraná, asociada a las últimas precipitaciones registradas en la zona de Puerto Iguazú y el sur de Brasil, afecta a familias de pequeños productores de la ribera del departamento de Ñeembucú.

En Cerrito, departamento de Ñeembucú, productores dedicados al tambo y a la pequeña ganadería deben recurrir a embarcaciones para trasladar sus animales hacia zonas más seguras. La zona sufre el impacto de la crecida del río Paraná.

Las aguas avanzaron rápidamente sobre los carrizales y campos bajos, lugares donde habitualmente se alimenta el ganado.

Ante la falta de terrenos secos, varias familias se ven obligadas a sacar sus vacunos de las zonas inundadas para evitar que mueran por falta de alimento y lugares donde puedan descansar.

La situación representa un serio problema para los pequeños productores, que ahora deben afrontar gastos adicionales para mantener a sus animales.

La compra de sales minerales y forraje se suma a las pérdidas ocasionadas por la inundación de los campos, donde ya no existe suficiente pastura natural para alimentar al ganado.

Adela Candia, pequeña productora de la zona, señaló que necesitan el apoyo de las autoridades para disponer de un piquete en un lugar alto, donde los animales puedan permanecer, descansar y pasar la noche mientras dure la crecida.

Los animales vacunos mueren ahogados

Candia explicó que numerosos animales vacunos murieron ahogados. “Necesitamos un lugar alto para nuestros animales, porque si no conseguimos dónde llevarlos, rápidamente pueden morir; de hecho, algunos ganados murieron ahogados”, manifestó la productora.

Candia explicó que las familias ganaderas de la zona dependen principalmente de los recursos naturales disponibles en los carrizales para alimentar a sus animales.

Sin embargo, la crecida del Paraná dejó bajo agua esos sectores, obligando a los productores a buscar alternativas para sostener al ganado.

La situación también afecta directamente a la economía familiar, debido a que los productores deben adquirir alimentos y suplementos que normalmente no necesitan comprar en esa cantidad y pagar por el alquiler de campo por cada cabeza de ganado.

Los pobladores esperan que el nivel del río Paraná registre un descenso en los próximos días y que las aguas retrocedan de los campos y carrizales. De esa manera, los animales podrían regresar progresivamente a sus lugares habituales de alimentación.

Adela Candia también mencionó que varias familias de la ribera solicitan asistencia de las autoridades para contar con lugares elevados y alimentos, ya que están abandonando sus casas ante el riesgo de una prolongada inundación del río Paraná.

Lo
más leído
del día