En la jornada de este martes 29 de septiembre, el Centro de Estudiantes de Derecho de la Universidad Católica de Asunción (CEDUC) emitió un duro comunicado para expresar su postura ante la condena del exsenador Hernán Rivas.
Días atrás, el exlegislador oficialista fue hallado culpable de presentar un título de contenido falso tras constatarse que nunca cursó la carrera de Derecho, por lo que fue condenado a 8 años de prisión.
En el escrito, señalan que, pese a no contar con los requerimientos mínimos ni con un título auténtico, Rivas logró jurar como abogado ante la Corte Suprema de Justicia e incluso posicionarse como presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), situación que generó un profundo malestar en la comunidad académica y jurídica.
“Un alumno fantasma que ejerció el rol de juez de jueces”
El comunicado hace alusión a la definición del propio Tribunal de Sentencia que juzgó al exparlamentario, al calificarlo de forma categórica como un “alumno fantasma”. De acuerdo con las investigaciones y testimonios, nadie lo vio asistir a clases, jamás rindió un examen y nunca pisó un aula universitaria.
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En esa misma línea, los estudiantes manifestaron su firme repudio al hecho de que Rivas haya ejercido como “juez de jueces” al presidir el órgano encargado de juzgar a jueces y fiscales sin haber tenido la formación ni los títulos académicos correspondientes.
Responsabilidad institucional, blindaje político y el rol de los órganos de control
Un punto central en el pronunciamiento, apunta a la responsabilidad de las instituciones públicas y de control que, en lugar de actuar como filtro contra la corrupción, sirvieron de sostén para el exsenador.
Al respecto, señalaron con preocupación que “Rivas no actuó solo; hubo instituciones que, en lugar de frenarlo, lo ratificaron en cargos de enorme responsabilidad. Ese blindaje es una amenaza directa al Estado de Derecho, porque cuando el poder protege a los suyos, la ley deja de ser igual para todos”.
Asimismo, pusieron en duda las actuaciones realizadas por el exlegislador durante su gestión al frente del JEM: “Y si quien juzgaba a los jueces nunca fue abogado, corresponde preguntarnos qué legitimidad tuvieron las decisiones que tomó en el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y qué debe hacerse al respecto”.
Impacto negativo en la profesión y en la sociedad
Desde la organización estudiantil sostienen que este hecho provocó un impacto altamente negativo en el ejercicio de la abogacía y en las instituciones de la República.
“Este caso hizo un daño incalculable a nuestra carrera, una profesión que se funda en la justicia y en el respeto a la ley. Se golpeó la confianza de la sociedad en quienes la ejercemos”, expresaron en el escrito.
Asimismo, hicieron hincapié en el desprecio hacia el esfuerzo honesto de miles de jóvenes: “Lo ocurrido es una bofetada para quienes trabajan de día y estudian de noche, para las familias que ahorran para pagar una matrícula y para los jóvenes que pasan horas estudiando. Cada uno de esos sacrificios queda en ridículo cuando alguien ostenta el mismo título sin haber estudiado. No es justo que el sacrificio honesto parezca el camino de los ingenuos, mientras los ‘vivos’ consiguen con influencia y poder lo que a nosotros nos cuesta años de estudio y lucha”.
“Esta condena no debería tranquilizarnos, sino alarmarnos”
Por último, el estudiantado sostuvo que el dictamen judicial debe encender las alarmas sobre la permeabilidad del sistema: “Esta condena no debería tranquilizarnos, sino alarmarnos. Este caso salió a la luz, pero sería ingenuo creer que es el único. La educación no puede estar al servicio del poder político y un título universitario no puede venderse como si fuera una cartulina”.
Por último, el comunicado reafirma el compromiso de los futuros profesionales con el Estado de Derecho, señalando que “un país más justo empieza en las aulas, con profesionales que se forman con esfuerzo, valores y ética profesional”, concluyó.