A pesar de que administraron sumas millonarias en concepto de presupuesto anual, ninguno de los cuatro intendentes que componen estos distritos deja obras de grandes proporciones, más que el arreglo de locales escolares y la construcción de unas pocas aulas.
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El Alto Paraguay está compuesto territorialmente por cuatro distritos: Bahía Negra, Puerto Casado, Carmelo Peralta y Fuerte Olimpo, capital departamental. En todas estas comunidades se puede observar el abandono poblacional, con calles destruidas, animales sueltos dentro del casco urbano y la desidia en no poder solucionar la carencia de agua potable en algunas de estas localidades.
Realidad de cada distrito
Uno de los distritos más abandonados por sus autoridades municipales es Bahía Negra, donde por 10 años, o sea dos periodos, le cupo administrar al intendente Joao Ferreira (ANR-HC), quien nunca se ocupó de dar una solución al problema de las calles, que se convierten en verdaderas trampas de agua y barro con cada lluvia.
En la comunidad, y a pesar de estar ubicada a orillas del río Paraguay, sus pobladores siguen consumiendo agua cruda, lo que puede ocasionar todo tipo de enfermedades. La protesta generalizada de los moradores del lugar hace referencia precisamente al abandono de la población ante la desidia de las autoridades.
En Puerto Casado, su exintendente Hilario Adorno (ANR-HC), hermano del polémico diputado nacional José Domingo Adorno, fue condenado a tres años y ocho meses de cárcel, al ser hallado culpable del uso del dinero público para la compra de una camioneta inscripta a su nombre. La sentencia fue ratificada en segunda instancia y actualmente el caso se encuentra ante la Corte Suprema de Justicia, última instancia para que el condenado ingrese a una penitenciaría.
El mandato de Adorno se vio envuelto en denuncias judiciales, haciendo que todo el accionar municipal se trasladara al campo de la justicia, olvidándose de la comunidad. En un momento dado, tres personas se disputaban el cargo de intendente: el jefe comunal electo y denunciado, y dos concejales.
Hasta que finalmente, en el 2025, el Tribunal Electoral apartó del cargo a Hilario Adorno, asumiendo en su reemplazo el presidente de la Junta Municipal, Domingo Vera (ANR-HC), quien tampoco realizó una buena gestión a favor del pueblo. Actualmente se postula al cargo de intendente.
En la capital departamental, Fuerte Olimpo, el intendente Moisés Recalde (ANR-HC) se preocupó de mantener limpia la población, pero se desentendió de reparar las calles, que actualmente se encuentran en estado calamitoso. A esto se le suma la gran cantidad de animales (caballos, ovejas y vacas) que circulan dentro de la ciudad, representando todo un peligro para los automovilistas, en especial para los conductores de motocicletas.
Si bien se encargó de construir unas pocas aulas y reparar algunas instituciones educativas, además de reparar tramos de caminos, no se le atribuyen obras de gran infraestructura dentro del distrito.
En Carmelo Peralta, el distrito más beneficiado por el Estado paraguayo, donde ya se cuenta con camino de todo tiempo y está a punto de finalizar la construcción del puente de la bioceánica, sin embargo su intendente Silverio Adorno (ANR-HC) no pudo solucionar problemas específicos relacionados con las calles y la falta de agua potable para los pobladores.
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Este es el distrito donde las autoridades municipales deben realizar inversiones acordes al desarrollo regional, buscando atraer a inversionistas que puedan desarrollar la actividad turística, con la instalación de complejos hoteleros acordes a los tiempos actuales. De lo contrario, se corre el riesgo de quedar solo como ciudad de paso.
Este jefe comunal es el único del departamento que busca nuevamente ser intendente. A diferencia de los demás intendentes del Alto Paraguay, en esta breve descripción podemos evidenciar la falta de gestión de la mayoría de estas autoridades en busca de desarrollar sus distritos.
Mataderías
Una deuda pendiente que se convirtió en reclamo conjunto de los pobladores del departamento hacia sus respectivas autoridades municipales, guarda relación con la creación de mataderías municipales, donde se realice el faenamiento de los animales vacunos para su posterior comercializados en las carnicerías.
El pedido no solo provenía de los pobladores, sino también de los productores e inclusive del propio obispo del Chaco, monseñor Gabriel Escobar, quien en reiteradas ocasiones denunciaba esta desidia municipal, que facilitaba el auge del abigeato, al no existir ningún tipo de control sobre la carne vacuna comercializada en las diferentes comunidades.
Mirando las propuestas de los actuales precandidatos al cargo de intendente y de concejales de cada distrito, lastimosamente poco o nada es lo que podría cambiar, pues la mayoría de estas personas responde a los intereses de los denominados caciques o caudillos del departamento, quienes desde hace años solo buscan gobernar sin que les interese el bienestar del pueblo.