La actividad económica comenzó el 2026 con un desempeño “favorable”, de acuerdo con información difundida hoy por el Banco Central del Paraguay. En el primer trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento interanual de 5,8%, y este resultado se explicó principalmente por la contribución de servicios, manufactura, agricultura, construcción y el sector de electricidad y agua.
Con este desempeño preliminar de la economía, el BCP ajustó al alza su proyección de crecimiento del PIB para el cierre de 2026 desde 4,2% a 4,5%. Este cambio más optimista se ha reflejado desde la producción como desde la demanda, según los datos.
Por el lado de la oferta, el banco central prevé una expansión mayor en agricultura que pasó de una expectativa de 3,2% a 4,7%, electricidad y agua (de 5,7% a 7,4%), manufacturas pasó (de 3,7% a 3,9%) y servicios (de 4,5% a 4,6%).
Por el lado del gasto, el pronóstico del consumo privado se ajustó levemente al alza, de 4,2% a 4,3%, en línea con el buen desempeño de la actividad económica. Por su parte, la formación bruta de capital fijo y el consumo público no presentaron cambios en sus estimaciones. Con respecto a la demanda externa, la proyección de las exportaciones se revisó de 2,6% a 3,5%, coherente con el mejor desempeño de la producción agrícola, de aceites y del sector químico.
La revisión indica que la autoridad monetaria observa condiciones internas más firmes y un aporte externo relativamente más favorable que el considerado en su escenario anterior.
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Revisión a la baja en inflación
Por otra parte, el informe también ajusta el panorama de precios. Así la proyección de inflación para 2026 fue recortada de 3,5% a 3,3%.
Dentro de ese grupo, el banco central destaca especialmente los bienes no alimenticios, cuyos registros recientes se ubicaron por debajo de lo previsto en el informe anterior. En cambio, para los precios de la energía, el escenario central supone una trayectoria similar a la contemplada en el IPoM de marzo, sin cambios relevantes en ese frente.
El reporte oficial indica que en el ámbito interno, la actividad económica se mantiene en torno a su nivel potencial, sin generar presiones de demanda que comprometan la convergencia inflacionaria.
En el frente externo, las perspectivas de crecimiento de los principales socios comerciales tampoco anticipan presiones inflacionarias adicionales. En este contexto, y en ausencia de nuevos choques relevantes, se prevé que la inflación cierre 2026 en 3,3% y converja a la meta de 3,5% en 2027
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Riesgos externos bajo vigilancia
Aunque el diagnóstico local luce mejor, el BCP señala que continúa monitoreando estrechamente los riesgos provenientes del entorno externo. En ese sentido, la banca matriz advirtió que persisten riesgos relacionados al contexto internacional. Entre ellos, la nueva escalada del conflicto en Medio Oriente, que podría afectar el suministro mundial de petróleo y generar una mayor volatilidad en los precios de la energía.
El foco, según el reporte del BCP, está en evaluar cómo esos factores podrían trasladarse a la inflación y, si fuera necesario, adoptar medidas oportunas para asegurar el cumplimiento de la meta.