Uno de los desafíos del sector agropecuario es la dificultad para cubrir algunos puestos. A esto se suma la transformación laboral del campo, con más presencia femenina en cargos estratégicos, indicaron representantes de gremios agropecuarios, en conversación con ABC.
Precisamente, el directivo de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec), Fernando Serrati, comentó al respecto que existe escasez de mano de obra en el sector agropecuario, especialmente para el puesto de capataz.
En ese aspecto, señaló que también otros cargos están siendo demandados en el rubro, como el de administrador, comisario (organizador técnico de la actividad pecuaria) y cocinera encargada de la casa patronal.
Requerimientos necesarios
Entre los requerimientos citados por el empresario para conseguir empleo en el rubro, para el caso de administrador, es contar con nivel de estudios técnicos y referencias de trabajos anteriores, que son importantes. Además, desde el sector valoran la honestidad y la actitud con los compañeros de trabajo.
“Hoy se están llevando muchos profesionales del agro recién recibidos como comisarios. Entre tanto, para los perfiles de capataz y cocinera, la experiencia previa y referencias anteriores son clave”, detalló.
No obstante, aclaró la formación técnica o académica depende del puesto al que se apunte. Por ejemplo, para ocupar el cargo de administrador se de ciertos estudios, aunque también se valoran las experiencias.
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Proactividad y capacidad para resolver problemas
En cuanto al nivel de compromiso o actitud que buscan en los postulantes, para Serrati es importante ser proactivo, además de la iniciativa para resolver los problemas que vayan surgiendo dentro de sus respectivos puestos.
Otro punto resaltado es que las personas que desean crecer paulatinamente dentro de la empresa se destacan y, preferentemente, buscan trabajadores “sin vicios” (alcohol, juegos, etc.).
El rol de la mujer en el campo
Por su parte, la ingeniera Alejandra Chamorro, gerente del Consorcio de Ganaderos para Experimentación Agropecuaria (CEA), manifestó que su visión sobre la integración de la mujer en el campo no solo nace de la observación diaria en la gestión gremial y productiva, sino que se alinea, con una transformación estructural que está viviendo el agronegocio en Paraguay y la región.
En ese sentido, detalló que en las áreas de mayor incorporación y perfiles demandados observa una fuerte migración de la mujer hacia roles de administración, gerencia y supervisión. Esto responde a que el agro moderno pasó de valorar la fuerza a priorizar la gestión de precisión, amplió.
Sostuvo que el “perfil detallista” y la naturaleza analítica femenina son ideales para la trazabilidad y auditoría.
“Hoy vemos una demanda creciente de mujeres para cargos como comisario de estancia o responsables de certificación, donde la rigurosidad en el levantamiento de datos e informes es crítica para analizar y mejorar la eficiencia productiva”, indicó.
La digitalización en el campo
Asimismo, señaló que la digitalización del campo abrió un espacio, donde la mujer se destaca en el manejo de herramientas informáticas, tareas que requieren alta capacidad de planificación multivarietal sin depender del esfuerzo físico tradicional.
Además, citó que la mayor automatización y mecanización (maquinaria inteligente, drones, sistemas de pesaje) “igualó” el trabajo de campo en lo que a género se refiere.
Para la gerente, si bien la base administrativa es sólida, la brecha se está cerrando rápidamente en las áreas técnico-comerciales y de producción directa.
Roles en ingeniería
“En Paraguay, las facultades de Ciencias Agrarias muestran una participación femenina creciente, volcando a ingenieras hacia la nutrición animal, la sanidad y la gestión de cabañas de élite, donde el cuidado del bienestar animal y la genética son diferenciales competitivos del perfil femenino”, apuntó.
Finalmente, dijo que la incorporación de la mujer al sector agropecuario actúa como un catalizador de responsabilidad social.
“Donde exista una mujer liderando una unidad productiva, se refleja una mayor inclinación hacia la educación de las comunidades rurales y el cuidado del medio ambiente. La mujer no solo administra el campo; lo proyecta hacia las exigencias de sostenibilidad del futuro”, concluyó.