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Lamentablemente el “temblor financiero” esparció sus esquirlas a gente inocente, que ayer se acercó hasta la sede bancaria a reclamar su día a día.
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A la hora del diablo, se lanzó el comunicado fatal, que era como la famosa novela de Gabriel García Márquez.
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Recién ayer renunció el titular del BCP, Carlos Carvallo. Muy tarde. Pero lo deben acompañar también los demás miembros del directorio que permitieron que Ueno Bank pisotee el sistema financiero.
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Ahí está la consecuencia de tener a los árbitros de tu lado: Nunca hay justicia. Inclinan la cancha hacia su sector sin importar las consecuencias.
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Luego de varias horas, “Pinocho Peña lanza un mensaje en su red social, intentando convencerle a la ciudadanía que él ñandecó le pidió a Carvallo su renuncia.
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Todo el tiempo se pasó apañando el comportamiento parcialista del BCP. Permitió que la entidad en desgracia fuese un tiburón en el mar: un pez que no convive con otras especies. En este caso, no compite; atropella.
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Esperemos que todos los ahorristas reciban su dinero en tiempo y forma y que la salud financiera se mantenga pero con gente más honorable.
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Lo curioso es que el banco va a devolverle al público con dinero público. ¿Cuándo lo harán con su dinero propio?
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Varias entidades públicas y el IPS tienen depositados su dinero en el banco en cuestión. Hasta las binacionales. ¿Eso fue una imposición o producto de un estudio técnico minucioso?
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Cualquiera fuese la respuesta, se cometió un error gravísimo. Hay que señalar con nombre y apellido a los culpables para que cumplan una condena ejemplar.
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El Ejecutivo está “fogoneando” el proyecto de ley de auxilio, con el objetivo de que una vez más se meta la mano en el bolsillo a los contribuyentes para salvar la culpa de los directivos del banco y empresas asociadas.
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Cuando cayeron los bancos en los 90 se recurrió a un crédito chino para pagar a los ahorristas. Es decir, se privatizó la ganancia pero se democratizó la pérdida. ¡Qué simpático! Terminamos pagando todo el doloso manejo.
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Ojalá que no caigamos de vuelta en esto. Pero vamos a camino a...