Horacio y Santi

El discurso de Horacio Cartes, presidente de la Asociación Nacional Republicana (ANR partido Colorado), dirigido a Santiago Peña, presidente de la República, en el aniversario de la ANR, fue un elegante pero abierto intento de Horacio de imponer una capitis diminutio a Santi.

Ensayó una crítica al tema salud que le situó en la misma vereda del Sindicato Nacional de Médicos (SINAMED) en el mismísimo momento en que SINAMED está desafiando la autoridad del gobierno en el tema presupuestario y con las mismas inexactitudes que usa el gremio.

Aclaro, para el pelotudaje bravío, que no estoy diciendo que estamos en Suiza y que no hay una mafia jodiendo la provisión de medicamentos e insumos. No estamos en Suiza y la mafia impide que haya medicamentos e insumos en el sistema público y en el Instituto de Previsión Social.

Tampoco estoy diciendo que Horacio no tenga derecho a hacer la crítica que hizo. Lo tiene. Y tampoco estoy diciendo que el gobierno no comete errores en el tema. Los comete.

Lo que estoy diciendo es que el presidente del partido en el gobierno toma distancia del gobierno y que ningunea lo que el gobierno está haciendo en materia de salud.

Y agrego que un político avezado como Horacio, tal vez el más avezado de los últimos quince años, no sepa exactamente lo que está haciendo y que no tenga objetivos precisos al hacer lo que hizo.

A mi modo de ver, y lo aclaro porque no conozco los elementos privados de la relación entre ambos, las conversaciones que no salen a la luz pública, hay desavenencias en la relación porque los intereses de Horacio, tanto como presidente del partido y como hombre de negocios, no son y no pueden ser iguales a los de Santi como presidente de la República y como eventual hombre de negocios.

Y tengo que usar el concepto de “hombres de negocios” porque en nuestro país, y en todas las democracias del mundo, los negocios son una parte sustantiva del poder que solamente los que no saben nada de Historia sacan de la ecuación.

En los papeles, el interés de Horacio es precautelar la inserción de la ANR en el funcionamiento fáctico del Estado, precautelar la influencia de su movimiento “Honor Colorado” en la ANR y, sí, sostener el marco que permite a sus negocios prosperar.

El interés de Santi es precautelar el funcionamiento del Estado, construir su legado histórico y, sí, sostener el marco que permite prosperar a sus aliados.

Y creo que las desavenencias ocurren porque Santi sumó otros aliados a la alianza que tenía con Horacio y Horacio percibe esa suma como una amenaza a su preeminencia.

Mi punto es que las desavenencias, que deberían resolverse sin menoscabo del funcionamiento democrático de nuestra República, tiene el potencial de llegar a destituir a Santi por vía del juicio político.

evp@abc.com.py

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