Las intervenciones fueron encabezadas por los fiscales Elva Cáceres y Osmar Segovia, de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico.
La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), cuyos agentes especiales realizaron la investigación, informó que cuatro de esas pistas están ubicadas cerca del distrito de Puerto Pinasco, en el departamento de Presidente Hayes, aunque casi en el límite con Alto Paraguay y Concepción.
La pista 1, por ejemplo, queda en las coordenadas 22° 26′ 20″ S, 58° 04′ 33″ W.
La pista 2 funciona a 4.000 metros de la anterior, en una estancia en las coordenadas 22° 28′ 13″ S, 58° 06′ 13″ W.
La pista 3 se ubica a 4.500 metros de la pista 2, en las coordenadas 22° 27′ 39″ S, 58° 08′ 41″ W.
La pista 4 fue detectada a 25.000 metros de la pista 3, en las coordenadas 22° 34′ 19″ S, 57° 55′ 49″ W, donde también funciona una estancia.
La pista 5 queda más al norte de las anteriores, ya en jurisdicción de Alto Paraguay, a 61 kilómetros del centro de Puerto Casado, en las coordenadas 22° 05′ 00″ S, 58° 30′ 10″ W. En ese punto también hay una estancia donde ahora se instalaron unos brasileños.
Operación Antares
La pista 1 verificada ayer fue escenario de la operación Antares de la Senad, ejecutada el 16 de mayo de 2021, cuando fueron incautados 449 kilos de cocaína.
Aquel punto fue intervenido el año pasado luego de que el venezolano Carlos Javier Villasmil Urdaneta (29) causara un gran revuelo al denunciar que supuestamente estuvo retenido en el lugar por el grupo terrorista EPP y que incluso llegó a ver al exvicepresidente Óscar Denis, aunque en realidad aparentemente el extranjero trabajaba como estibador de los narcos.
Según el boletín difundido ayer por la Senad, las cinco pistas intervenidas eran supuestamente utilizadas por la red del capo Miguel Servín, alias Miguel Celular, quien está preso desde el 9 de octubre de 2021, en el marco de la operación Belia.
Miguel Celular sería el verdadero dueño de la carga de 2.906 kilos de cocaína incautada en el puerto Terport de Villeta un año antes de su detención.
Servín sería también el verdadero patrón del ahora acusado Cristian César Turrini Ayala (51), quien supuestamente fue el que gestionó aquel fallido envío de droga a Europa. La droga iba a ir entre carbón vegetal.