El comandante de la Policía Nacional, comisario general César Silguero, admitió que existió una grave “negligencia” en el procedimiento llevado a cabo este fin de semana en la zona de Alberdi, departamento de Ñeembucú, donde el joven Federick Nahuel Cáceres Sosa (22) fue abatido por los uniformados tras no detenerse en una barrera de control.
Silguero confirmó que, tras las primeras verificaciones y el reporte de la Dirección de Policía local, quedó constatado que la víctima fatal no portaba armas ni efectuó disparos contra el contingente policial, desbaratando cualquier intento de justificar la balacera como un enfrentamiento.
“Estamos hablando de que no hubo intercambio de disparos. Eso es lo más básico que uno puede observar al analizar el procedimiento en sí. Cuando hablamos de uso del arma de fuego, evidentemente tiene que estar en riesgo la vida de uno mismo o de terceros”, declaró el jefe policial. “Ahí es donde detectamos una negligencia en el procedimiento”, manifestó.
El comandante detalló que, tras constituirse personalmente en el lugar de los hechos junto con personal de Asuntos Internos y del Laboratorio Forense, se procedió a la incautación de todas las armas reglamentarias y a la toma de muestras de parafina a los uniformados. Actualmente, de los nueve implicados, ocho ya se encuentran bajo el régimen de prisión preventiva por orden judicial.
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Comandante pide no estigmatizar a nuevos policías
Durante la entrevista, el comandante Silguero sentó una postura para evitar la estigmatización de las promociones más recientes. Argumentó que el año pasado la institución concretó 31.000 detenciones y que muchos suboficiales ayudantes “fueron felicitados” tras enfrentarse y abatir a peligrosos criminales en estricto cumplimiento del deber.
Sin embargo, al ser presionado sobre la composición del pelotón que masacró a balazos el automóvil de Cáceres Sosa, Silguero tuvo que reconocer la fuerte incidencia de estos jóvenes en el operativo.
“Hay suboficiales ayudantes y hay suboficiales mayores también. Hay dos suboficiales mayores. Evidentemente, el grupo estaba dirigido por gente ya con mucha experiencia, con cerca de veinte años de servicio”, detalló el comandante.
A pesar de contar con la supervisión de dos oficiales antiguos y de la propia Dirección de Policía local, los uniformados “decidieron en microsegundos” descargar una ráfaga de más de 30 proyectiles contra un automóvil civil que no detuvo la marcha en un control.
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Asalto a local comercial: “polibandi” abatido y varios detenidos
Los controles policiales en Alberdi responden a un violento asalto a un local comercial ocurrido días atrás, cuando un grupo de más de 10 hombres fuertemente armados irrumpieron en el supermercado Liz 2, donde redujeron a punta de armas al personal del supermercado e incluso algunas personas quedaron retenidas momentáneamente mientras los delincuentes buscaban el dinero del local.
Este suceso dio lugar a un gran despliegue policial en el departamento y hasta el momento se comunicó la detención de tres personas en el marco de los procedimientos ejecutados. Uno de esos operativos derivó en la muerte de quien habría liderado la banda de delincuentes. Se trata de Richard Cáceres Ojeda, de 37 años, identificado como personal policial con grado de Suboficial Mayor.
Respecto a este último, el comisario Silguero aclaró que el delincuente abatido ya contaba con una orden de baja del Tribunal de Calificación de la institución y poseía una orden de captura previa, por lo que estaba siendo activamente buscado por los investigadores antes de caer en el tiroteo del viernes.
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