El ministro de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH), Juan Carlos Baruja (ANR, cartista), percibió un total de G. 45.390.010 en concepto de viáticos para una misión oficial en España, realizada entre el 6 y el 17 de marzo pasados con el fin de presentar el programa Che Róga Porã.
Lea más: Viajes para publicitar Che Róga Porã ya costaron casi G. 500 millones
Tras su retorno, Baruja devolvió G. 22.806.041, presentó facturas por montos superiores –pero usó para justificar formalmente solo G. 13.505.967– y se acogió a la facultad establecida en el Art. 7 de la ley N° 6511/202 de no rendir el 20% restante, equivalente a G. 9.078.008.
La coincidencia del 20%
El punto crítico surge al analizar los comprobantes de los hoteles Barceló Torre de Madrid y Gran Hotel Miramar. En ambos casos, las facturas detallan servicios para dos personas, con un costo total que Baruja dividió en su rendición alegando que el excedente lo pagó de su “bolsillo”.
Según su declaración, el ministro costeó la diferencia del acompañante por un total de G. 9.369.254. Sin embargo, esta cifra guarda una estrecha similitud con los G. 9.078.008 que decidió no documentar. Casualmente, en las mismas fechas y destinos, se constató la presencia de su pareja, la periodista Susan Paradeda.
Lea más: Vivienda del MUVH para “Chaqueñito” es un premio por alzar la mano, menciona diputado
Otra cuestión que refuerza la sospecha sobre el destino real del dinero es que Baruja declaró “cero” en gastos de alimentación, tasas y otros conceptos justificados durante los 11 días de estadía. Solo consignó transporte por G. 217.986.
Comitiva en otros hoteles
Un dato que acentúa la particularidad del caso Baruja es el contraste con su comitiva. El ministro viajó con seis funcionarios, quienes percibieron un viático de G. 32.415.814 cada uno. A diferencia del titular del MUVH, en estos casos no hubo devoluciones y se justificó solo el 80% del gasto mediante documentos, recurriendo a la normativa legal.
Los seis empleados públicos se alojaron en establecimientos de distinta categoría y precio, como los hoteles Quatro, Soho Boutique y Arya Stadium. Mientras la comitiva cumplía con la misión en estos hoteles, Baruja justificaba facturas de plazas dobles en hoteles de lujo, donde el monto no rendido es milimétricamente coincidente al costo del alojamiento de su acompañante.