Durante la etapa de oradores de la sesión ordinaria de la fecha, varios diputados repudiaron la reacción “de mafioso” del presidente de la República, Santiago Peña, por amenazar a periodistas que consultaron sobre su sospechosa fortuna, así como por presuntamente financiar su “campaña sucia” contra opositores con fondos públicos. También les advirtieron a los cartistas que si pretenden impulsar una ley mordaza para censurar a los medios, los tendrán enfrente en defensa de la democracia.
El diputado Raúl Benítez expuso ante el pleno copias de ejemplares de los medios voceros del stronismo, la “Voz Nacional” y el “Diario Patria”, porque tal como en ese tiempo de dictadura, en estos medios financiados con dinero público: 1º) se anunciaban todas las salameadas al dictador, y 2º) acá se atacaba a los opositores, se atacaba a los disidentes".
El parlamentario remarcó que eso es lo que ahora tiende a confirmarse con el caso de la “campaña sucia” en redes sociales que salpica al Ejecutivo, donde cuentas en redes sociales oficialistas destinaron miles de millones en publicidad tanto a programas de gobierno de Peña como a campañas de odio y desprestigio contra políticos opositores y disidentes, así como contra medios de prensa y periodistas críticos.
“En este medio (stronista) se anuncia el cierre del diario ABC Color en el 84, aproximadamente. Menciono esto porque hoy tenemos un reflejo ya en un mundo digital”, señaló Benítez.
Para el diputado opositor quedan pocas dudas sobre la campaña de odio impulsada desde el Gobierno tras pillarse la mentira del Ejecutivo, que primeramente negaba a uno de los “hombres tras las sombras” de esta presunta campaña sucia, como sería Juan Roberto “Jimmy” Villaverde, llamándolo un simple “militante” cartista no ligado al Gobierno, pero resultó que fue funcionario del Ministerio de Tecnologías de la Información y la Comunicación (Mitic) y acreditado por Presidencia.
“Está quedando claro que con dinero público se ha financiado una campaña repugnante de comunicación contra opositores, contra disidentes, contra periodistas, contra medios de comunicación, entre otros. Con dinero público se ha estado anunciando una agenda del Gobierno, una agenda secreta del Gobierno que evidentemente busca la censura", alertó Benítez.
Como legislador, dijo que seguirán esperando las respuestas del Gobierno ante estas evidencias, pero teniendo ya claro que mintieron con relación a “Jimmy” Villaverde.
“No era un militante. La verdad sale a la luz. Mintió Gustavo Villate (titular de Mitic), mintió el presidente de la República (Peña), mintió la viceministra de Comunicación (Alejandra Duarte Albospino). Mintieron todos y la documentación nos dice que este señor formaba parte del Mitic”, insistió.
El mismo reclamó que “esa campaña rastrera la pueden pagar de sus bolsillos, no del bolsillo de los contribuyentes”, que es lo más grave, pero que también “habla de un gobierno que no tiene absolutamente nada que ofrecer a la gente”.
Firmes contra el “mafioso” un eventual Ley “Mordaza”
También en oradores, la diputada Johanna Ortega (Partido País Solidario) se pronunció ante la clara amenaza que hizo públicamente el presidente de la República, Santiago Peña, contra periodistas (entre ellos nuestra colega de ABC, Mariela Fretes), donde hizo una descabellada analogía para evitar responder sobre el origen de su sospechosa fortuna.
“Hace un tiempo, yo dije que Santiago Peña era un ‘chetito caprichoso’. Lo dije en este lugar y lo sostengo. Lo dije porque gobierna con la soberbia de quien cree que el poder le pertenece a él; porque reacciona mal ante cualquier cuestionamiento; porque confunde autoridad con obediencia y porque parece incapaz de aceptar que en una democracia nadie, pero absolutamente nadie está por encima del escrutinio público”, dijo Ortega.
Sin embargo, acotó que esa descripción de “chetito caprichoso” a estas alturas le queda corta, ya que además es un “bruto” al pretender insinuar que un periodista que lo cuestiona podría estar financiado por un grupo criminal como el Clan Rotela, y pretender disfrazar como insinuación una actitud “mafiosa”.
“Hay algo más preocupante que la brutalidad de Santiago Peña, porque hay una lógica mafiosa detrás de sus palabras. Eso fue exactamente lo que vimos: una amenaza de un mafioso disfrazado de pregunta. Así, señor presidente, preguntan los mafiosos”, le dijo.
Ortega remarcó tanto al presidente como a la ciudadanía que “así responden los mafiosos; intimidando y amedrentando”, y que esa no es la actitud de un país democrático.
Finalmente también se adelantó a la escalada de autoritarismo de Peña y el cartismo, que está siguiendo el mismo camino de ataque a la prensa que siguieron otros regímenes, como el de Nicaragua y Venezuela.
“Hay que mirar las democracias que fueron alguna vez y que hoy ya no son: Nicaragua, Venezuela, que son casos muy conocidos acá. Las democracias no empiezan a deteriorarse solamente cuando ya se cierran definitivamente medios de comunicación o cuando se encarcela a periodistas o a opositores. Las democracias empiezan a deteriorarse cuando desde el poder se instala la idea de que quienes los investigan, los que le preguntan al poder o le controlan, son enemigos del poder”, remarcó.
Resaltó esto, ya que tras las expresiones de Peña, no faltó quien sugiriese una eventual “regulación” a la prensa pese a que taxativamente eso está vedado por nuestra Constitución Nacional.
La calidad de una democracia no se mide solamente por las elecciones que vamos a tener el domingo o que vamos a tener en octubre, se mide por la capacidad que tenemos de controlar al poder, por la independencia de la justicia, por la distribución de los poderes y se mide también por la libertad que la prensa tiene para ejercer su rol.Diputada Johanna Ortega (PPS)
En esa línea de censura por ejemplo, se pronunció la exsenadora aliada cartista, Norma Aquino, alias Yami Nal, que pese a ser desechada y expulsada por los cartistas, sigue con actitud salamera.
“Si esto se llegara a enmarcar en una maldita ley de medios, como se hizo en muchas otras democracias que hoy ya no lo son, quiero que sepan que me van a tener del otro lado. Tengo muchísimo miedo de que las expresiones del presidente se conviertan en una iniciativa legislativa de control de medios de comunicación. A mí me van a tener del otro lado", remarcó Ortega.