DD.JJ.: Califican la reacción de Peña de “mafiosa” y advierten que roza el “terrorismo de Estado”

Santiago Peña Santi habla en mesa con traje negro, mientras un hombre con barba sostiene una bandera a su izquierda.
Santiago Peña participó de la LV Reunión de Ministros del Interior y de Seguridad del Mercosur.Gentileza/Presidencia de la República del Paraguay

Para no responder consultas sobre su dudosa fortuna, el presidente de la República, Santiago Peña, atacó a periodistas especulando que podrían estar pagados por el Clan Rotela. En realidad esa reacción es más propia del grupo criminal que citó, afirmó la diputada Rocío Vallejo. El abogado Ezequiel Santagada remarcó que estos dichos no son aislados ni inocentes, sino que rozan el “terrorismo de Estado”, que van a tono de la “campaña sucia” en redes sociales, con sospecha de financiamiento público para intentar desacreditar a críticos.

Ayer, al ser consultado por periodistas sobre cómo hizo para aumentar en solo 6 años su fortuna en más de 1603%, pasando de tener en 2017 unos G. 1.351 millones a G. 23.024 millones en 2023 y si permitiría que la Contraloría audite ese periodo en el que estuvo fuera de la función pública pero aún como Persona Políticamente Expuesta (PPE), el presidente Santiago Peña no solo se negó tajantemente, sino que incluso hizo una ridícula analogía preguntando si los periodistas estarían dispuestos a ser fiscalizados, especulando con que supuestamente el Clan Rotela podría estar pagando para “atacarlo”.

Además de un burdo intento de escapar a responder, sus dichos fueron tomados como un claro intento de amedrentamiento y ataque a la prensa por parte de actores políticos y organizaciones del gremio periodístico, a los que se sumaron otros como la diputada Rocío Vallejo (Partido Patria Querida).

“Inaceptables las insinuaciones del Presidente Peña a la periodista Mariela Fretes. Señor Presidente: la formación de la cual tanto presume debió prepararle mejor para responder las preguntas que se le hacen. Usted respondió como lo haría alguien del clan al que menciona (Rotela)“, afirmó la diputada.

Ayer también, otras legisladoras como la diputada Johanna Ortega repudió la actitud de Peña, que consideró propia de un "bruto, caprichosito y títere con ínfulas de dictador" y que busca la censura.

Las senadora Esperanza Martinez (PPC), no se quedó atrás con sus criticas y calificó la analogía utilizada de “errada de cabo a rabo” y agregó que se parece mas a un “berrinche infantil” antes que a las declaraciones de una autoridad. “Quienes recibieron dinero del crimen organizado forman parte de su entorno y de su movimiento político” remató en su cuenta de X la parlamentaria.

Se sumó el diputado Raúl Benítez (Independiente), que no solo criticó el intento de defensa de los cartistas al mandatario, sino también la prepotencia de Peña.

“Salen en fila a defender al presidente con ínfulas de dictador. El “ex delantero del Guma”, que ingresaba en promedio 60 mil dólares netos al mes, no solo se indigna cuando le preguntan cómo pasó a ser millonario en tiempo récord, sino que amedrenta de manera directa", sostuvo.

La alusión a un eventual pasado futbolístico de Peña se refiere a que Benítez había planteado como única posible explicación para la fortuna que amasó en solo 6 años Peña, que haya sido “jugador de Libertad”, club del que es presidente “honorario” el actual presidente de la ANR, Horacio Cartes.

Peña coquetea con el “terrorismo de Estado”

El abogado Ezequiel Santagada, además de no dejar de sorprenderse con la manera en que el presidente de la República, Santiago Peña, ataca en vez de responder, como es su obligación como funcionario público, replica la misma “campaña sucia” que cuentas en redes sociales lo hacían contra opositores.

“Es notable que ante una pregunta incómoda, el presidente de la República reaccione dejando entrever que una periodista recibe dinero del crimen organizado. Sigue la misma lógica de “La Red Desinformante“, apuntó Santagada.

El mismo hizo referencia al esquema divulgado mediante una investigación de ABC, donde se identificaron cuentas en redes sociales que gastaban miles de millones en campañas para intentar desprestigiar a políticos críticos al Gobierno, así como a periodistas y medios de comunicación no alineados al cartismo.

El esquema se tornó aún más turbio tras detectarse que las mismas agencias ligadas al manejo de estas cuentas de ataque, también realizaban pauta a favor de programas del Estado, es decir, existen indicios para creer que las campañas sucias eran pagadas con fondos públicos.

Ante esto, Santagada remarcó que el discurso de Peña y el esquema de La Red desinformante, tienen en común el fin de “intentar desde la estructura estatal destruir moralmente al crítico, al que se opone, al que no es funcional" y con esto “Le están pegando en el palo al terrorismo de Estado”.