La cartista Laura Gamarra de jactarse como “logro” de su gobierno la construcción y apertura de un local de una conocida franquicia de comida rápida en Capiata pasó a usurpar funciones que ya no le corresponden al utilizar la obras municipales para hacer proselitismo.
Lea más: Intendenta de Capiatá se jacta por local de comida rápida y llueven críticas y memes
Laura Gamarra tras ganar las internas de su partido renunció al cargo de intendenta el pasado 30 de junio para dedicarse de llenó a su reelección. Sin embargo, su renuncia fue solo para “cubrir las apariencias” y simular que cumple con lo que exige el Código Electoral Paraguayo, por que en la práctica aún asiste a las inauguraciones de obras y actos oficiales de la Municipalidad de Capiatá.
Lea más: Uso de recursos públicos para proselitismo: la prohibición que a nadie le importa
Incluso la colorada cartista sigue publicado en sus redes sociales las obras municipales cuando ya no es intendenta, sino candidata.
Lea más: Capiatá: Advierten que abandono municipal revive plan de independizar “Ruta 1″
“Cada obra que impulsamos tiene un propósito: seguir construyendo una ciudad con más oportunidades, mejor infraestructura y bienestar para nuestra gente”, escribió Gamarra en sus redes sociales acompañada de varias fotos en donde se inauguraban obras financiadas con dinero de los contribuyentes, pero que usa para hacer proselitismo.
El intendente actual de Capiatá, tras la renuncia de Gamarra es Francisco López (ANR-HC), quien en las inauguraciones se conforma con un “segundo plano” en cada acto oficial. También en las inauguraciones asisten los parlamentarios cartistas Néstor Castellano (diputado) y Derlis Osorio (senador) para hacer proselitismo a favor de la ex intendenta.
Hacer proselitismo con recursos públicos y sobre todo usurpar funciones está penado por ley en nuestro país, lamentablemente esta es una práctica muy utilizada por los diferentes partidos políticos que ostentan el poder de turno en cada campaña electoral.
No existe excepciones lo hacen los colorados, los liberales y otros partidos de la oposición sin ser tan siquiera amonestados.