El ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, se mostró optimista sobre el futuro de la reforma de la caja fiscal, a pesar de que la Cámara de Senadores resolvió postergar hasta el 25 de marzo el tratamiento del proyecto, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados.
La decisión del Senado se dio en un contexto de fuerte presión social, con movilizaciones masivas, principalmente de docentes, en Asunción y varias ciudades del interior del país. Minutos antes de la sesión, el vicepresidente de la República, Pedro Alliana, había adelantado la “bajada de línea” oficial a favor del aplazamiento.
Valdovinos reconoció que la iniciativa no es sencilla y que genera tensiones sociales. “No es una reforma fácil. Siempre tiene este tipo de conflictos, pero soy optimista en que esto se podrá resolver en la medida en que avancemos en el diálogo de aquí al 25 de marzo”, expresó.
El ministro aseguró que el Gobierno está abierto a introducir modificaciones al proyecto, siempre que sean financieramente viables. “Estamos dispuestos a incorporar cambios que sean financiables. Hay buen avance y creemos que esto va a salir adelante”, sostuvo.
Recursos limitados y decisiones técnicas
El titular del MEF subrayó que el debate debe considerar tanto los reclamos sociales como las limitaciones presupuestarias del Estado. “Los sectores defienden lo que consideran sus derechos, pero nosotros debemos hacer consideraciones técnicas y tener en cuenta las necesidades de la ciudadanía: inversión en infraestructura, medicamentos y otros servicios. Los recursos del Estado son finitos”, señaló.
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En ese sentido, remarcó la necesidad de transparencia en la discusión. “Si se destina más dinero a un área, hay menos recursos para otras. Eso hay que decirlo con claridad”, afirmó.
Decisión en el Senado
Fernández Valdovinos indicó que el Ejecutivo continuará dialogando con los distintos sectores y analizará las propuestas que surjan en las próximas semanas. Recalcó que la clave estará en conocer la versión final que tratará el Senado y evaluar si es sostenible desde el punto de vista financiero.
“Cuando se trabaja sobre una propuesta por escrito, se puede determinar si es viable o no. Ya en Diputados se incorporaron muchas sugerencias sin impacto financiero negativo, y ahora también se puede encontrar un punto de equilibrio”, concluyó.
El Gobierno apuesta a que el proceso de negociación permita destrabar el debate y encaminar una reforma que, según sostiene, es necesaria para la sostenibilidad de las finanzas públicas.