Titular del MEF atribuye a falla “en expectativas” sobre desfasaje cambiario que impactó en PGN

El desfasaje cambiario terminó afectando el presupuesto actual, ya que se previeron ingresos a un tipo de cambio muy superior al que está vigente en la actualidad.

El desfasaje cambiario terminó afectando el PGN actual, ya que se previeron ingresos a un tipo de cambio muy superior al que está vigente en la actualidad. Sobre el punto, el ministro de Economía Óscar Lovera atribuyó esta situación a una “falla en expectativas”

El presupuesto general de la nación (PGN) para el presente año de G. 149,6 billones, unos US$ 19.000 millones fue elaborado con un dólar estimado en G. 7.800, pero hoy la divisa se ubica en cerca de G. 6.300. Esa brecha cambiaria, provocó un descalce de casi US$ 600 millones en los ingresos proyectados, porque los cálculos partieron de un escenario de dólar significativamente más caro, detalló en su momento el ex ministro Carlos Fernández Valdovinos.

El ministro actual Óscar Lovera durante una visita en el programa Enfoque Económico de ABC Cardinal precisó que el Tesoro está trabajando con el escenario actual en torno a G. 6.500, aunque advirtió que el problema no se limita al valor final de cierre del dólar, sino a la expectativa financiera que guía la elaboración y ejecución presupuestaria.

Fallaron expectativas

El programa "Enfoque Económico" de Abc Cardinal 730 Am y de Abc TV , reciben para entrevista al Ministro de Hacienda Oscar Lovera

El ministro explicó que las proyecciones que sustentaron el presupuesto se apoyaron en varios seguimientos que realizan en el mercado tanto oficiales, como privados, entre ellos de la Encuesta de Variables Económicas (EVE), un instrumento del Banco Central del Paraguay (BCP) que recoge, mes a mes, las previsiones de distintos actores del sistema financiero.

En esa encuesta, precisó que participan bancos, financieras e incluso casas de cambio, a quienes se consulta por su expectativa del tipo de cambio en distintos horizontes: un mes, al cierre del ejercicio y para el año siguiente. Esa información, sostuvo, que formó parte del seguimiento que el equipo económico realizó durante el primer semestre y en el proceso que culminó con la presentación del presupuesto.

Incluso, detalló que hay proyecciones del sector privado que anunciaban un dólar a G. 8.000 hacia mediados del 2025.

Incertidumbres sobre contexto externo

Al ser abordado del porqué no ajustaron su proyección cuando se veía un descenso ya desde mediados del 2025, Lovera explicó que el descenso del dólar no fue interpretado de inmediato como un movimiento sostenido, ya que la expectativa predominante todavía no era la de un cambio permanente, sino la de un fenómeno coyuntural.

Según detalló, recién a partir de diciembre la EVE empezó a reflejar con mayor claridad un escenario de dólar por debajo de G. 7.000 para enero de 2026, lo que sugiere que el ajuste en las expectativas del mercado fue tardío frente a la trayectoria efectiva del tipo de cambio.

La baja del dólar asociada actualmente por factores externos ante las políticas económicas de los Estados Unidos para fomentar la competitividad y por los conflictos en Medio Oriente. En el contexto interno influyen el mayor ingresos de divisas por exportación, inyección de inversiones y reciente emisión internacional que contribuyen en la presión sobre el tipo de cambio que este viernes cerró en un mínimo de G. 6.300 tanto en el cambio efectivo, como en el interbancario.

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